El programa Sentir Cofrade, de PTV Córdoba, acogió una extensa entrevista conducida por Juan José Primo en la que participaron Rafael Jiménez González “Chiquilín”, candidato a Hermano Mayor de la Hermandad de Jesús Caído, y José Rafael López Blancas, miembro de la misma candidatura. Ambos desgranaron los ejes fundamentales de su proyecto de gobierno, que combina el cuidado del patrimonio con una atención especial a la formación, la caridad y la cercanía con los hermanos.
Una candidatura surgida de la confianza
Jiménez González confesó que la decisión de concurrir a las elecciones no partió de una ambición personal, sino de la propuesta de un grupo de hermanos: “cuando me lo propusieron y vi el programa decidí tirar para adelante y presentarme”, afirmó, subrayando que para él era un orgullo y una satisfacción. López Blancas, por su parte, destacó que su papel ha sido siempre el del acompañamiento y respaldo: “yo siempre voy a estar contigo en el burladero de matador”, le dijo al candidato cuando este aceptó el reto.
Dos candidaturas, un signo de vitalidad
Sobre la existencia de dos listas en la corporación de San Cayetano, López se mostró claro: “que haya dos candidaturas no lo veo mal… las hermandades tienen que tener personas con motivación para trabajar por ellas, y si hay dos o tres, no pasa nada”. Recordó incluso las palabras de José Antonio Fernández Cabrero en la Hermandad de la Macarena, cuando celebraba que hubiese varios proyectos sobre la mesa.
Un programa centrado en el hermano
El proyecto electoral cuenta con catorce páginas en las que se abordan todos los aspectos de la hermandad, desde la obra social hasta la conservación y la comunicación. Según López, el punto de partida es siempre el mismo: “antes que ser cofrade, hay que ser cristiano”. La portada del programa refleja esa idea, mostrando a un hombre cuya sombra proyecta la figura de Jesucristo. De ese planteamiento se deriva la prioridad de la formación, con la creación de dos aulas –una dedicada a Santa Teresa de Jesús y otra a San Juan de la Cruz– para fomentar el conocimiento religioso entre jóvenes y adultos.
Jiménez recalcó la importancia de mantener y reforzar la acción caritativa: “queremos seguir colaborando con obras sociales y atender a los hermanos que, por circunstancias, necesiten asistencia social o económica”. Añadió además que el programa apuesta por intensificar la comunicación interna y la cercanía con los cofrades, favoreciendo su participación activa en la vida corporativa.
Patrimonio y restauraciones: el manto de la Virgen
Uno de los apartados más desarrollados de la entrevista fue el relativo al patrimonio. López Blancas explicó que, tras la restauración del paso de Cristo y del palio de la Virgen, el siguiente objetivo sería el manto de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad: “no es un manto nuevo, es realizar la misma labor con los mismos profesionales”, aclaró. Recordó que la hermandad ya contó con asesoramiento de especialistas como Fernando Murillo, Álvaro Doctor o Rafa Rueda, quienes recomendaron mantener las dimensiones originales del palio, aunque acortado para devolverle proporciones armónicas.
El bordado del techo y las bambalinas, precisó, había presentado pequeñas irregularidades propias de las técnicas antiguas, subsanadas en la restauración reciente. Por ello, se considera que intervenir ahora en el manto sería la continuación natural de ese trabajo: “las mismas manos que restauraron el palio deberían culminar la obra en el manto”, señaló.
La coronación canónica: un proyecto a largo plazo
El programa electoral incluye también una mención a la posible coronación canónica de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad. López fue tajante en este punto: “somos conscientes de la dificultad que puede acarrear una situación de esa índole… pero también de que nuestra Titular cumple los requisitos”. Matizó, no obstante, que se trataría de un objetivo a muy largo plazo, nunca inmediato: “no entra en los planes de corto ni de medio plazo, pero puede plantearse en un futuro con un trabajo arduo de muchos años”.
Nuevas insignias para el cortejo procesional
Otro de los aspectos que destacaron fue la incorporación de nuevas insignias necesarias para completar la identidad del cortejo. López explicó: “nos hace falta una bandera carmelita y también un enser que identifique a San Juan de la Cruz, tercer titular de la hermandad”. Recordó que en la actualidad la corporación utiliza en la calle insignias prestadas por la Archicofradía del Carmen, como el estandarte del Niño Jesús de Praga. Por ello, señaló que el proyecto prevé dotar al cortejo de símbolos propios que refuercen su identidad.
La capilla, siempre de la mano de la Orden
Respecto al estado de la capilla de Jesús Caído, López recordó que la restauración exterior ya se había culminado, permitiendo que las imágenes titulares pudieran volver a sus altares sin problemas de filtraciones. Aun así, advirtió que el interior necesitará una futura intervención: “la hermandad no puede dar un solo paso sin la Orden; el amo del cortijo es la Orden, y siempre actuaremos de la mano con ellos”, precisó.
Bandas, capataces y recorrido
Preguntados por la continuidad de las bandas y los capataces, López no dudó: “todo lo que funciona sigue”, aseguró, tanto en referencia a la banda del Caído-Fuensanta como a la de la Esperanza y a los equipos de capataces. Sobre un posible cambio de recorrido para el Jueves Santo, afirmó que no ven motivo: “¿por qué y para qué?”, respondió, explicando que cualquier decisión se adoptará en el seno de las reuniones de día y siempre defendiendo los intereses de la hermandad.
Devoción personal y compromiso social
En un tono más íntimo, “Chiquilín” expresó lo que significan para él los Titulares: “Jesús Caído para mí ha sido todo; a él le pedía en los toros y en mi vida personal. Todas las noches rezo y doy gracias”. Recordó que en su 25º aniversario de alternativa organizó por iniciativa propia una fiesta campera cuyos beneficios, unos 10.000 euros, se destinaron a la restauración de la Virgen. Además, hizo memoria de otros festivales benéficos en los que toreó a favor de distintas hermandades y causas sociales.
Un reto asumido con serenidad
Sobre la posibilidad de convertirse en Hermano Mayor de una corporación con unos 1.400 hermanos, Jiménez transmitió calma: “tengo una cuadrilla que es la junta de gobierno, extraordinaria, y estoy tranquilo. La comunicación con los hermanos es lo más importante”. Reconoció que nunca ha formado parte de una junta de gobierno, pero se mostró confiado en su equipo y en el proyecto que encabeza.
Críticas y opiniones diversas
El candidato, que comparó su experiencia vital con lo aprendido en los ruedos, admitió que nunca se puede contentar a todos: “jamás se puede poner a todo el mundo de acuerdo, siempre habrá quien no lo esté”, afirmó, recordando que lo importante es seguir adelante con serenidad y respeto a las opiniones diversas.
El minuto de oro
En la recta final de la entrevista, Primo ofreció a Jiménez el “minuto de oro” para dirigirse a los hermanos. El candidato resumió así su compromiso: “soy el mismo que hace 40 años empecé saliendo detrás de Jesús Caído. Si salgo elegido, junto a mi junta de gobierno haremos todo lo posible para seguir mejorando, ayudando a nuestra hermandad y manteniendo viva la tradición de la Hermandad de los Toreros”.





