Entrevista | Francisco Triviño: «La Santísima Virgen tiene peso en mi día a día, en todo lo que me ha pasado, en lo tremendamente bueno que tiene mi vida, y también en los momentos de prueba»

El próximo domingo, 27 de abril, la ciudad de San Rafael será testigo del pregón del Tiempo de Glorias, de las alabanzas a María de Francisco de Asís Triviño Tarradas, hermano de las hermandades de la Sentencia, corporación de la que es prioste, Rocío, Estrella, Angustias y Expiración. Nacido en Córdoba en 1973, se licenció en Medicina y Cirugía en la universidad de Córdoba en el año 1997. Especialista en Radiodiagnóstico y en Medicina Familiar y Comunitaria. Tiene un máster en Dirección y Gestión Sanitaria y Máster en Urgencias y Emergencias. Muy amablemente, el pregonero, ha atendido a Gente de Paz, para compartir sus sentimientos ante este nuevo capítulo del libro de su vida.

«Cuando la copa de la ciencia está llena, crees que no está Dios, pero cuando te la bebes, abajo, en el fondo, ahí está Dios»

-Para quien no te conozca, ¿quién es Francisco Triviño?

Francisco Triviño es un cofrade cordobés, que ha sido este año designado para pronunciar el pregón de las hermandades de Gloria, algo que me llena realmente de orgullo y también de mucha responsabilidad. Mi trayectoria cofrade está vinculada fundamentalmente a la hermandad de la Sentencia, que es la hermandad a la que pertenezco desde el año 1981, y donde he pertenecido a diferentes juntas de gobierno. He sido hermano mayor en el periodo 2008-2012 y actualmente ocupo el cargo de prioste de la hermandad. Esa es, digamos, la hermandad en la que yo me he desarrollado y donde vivo mi vida cofrade más directa y más diaria.

También pertenezco a la hermandad de la Expiración, esa es la hermandad de tradición familiar, a la que pertenece toda mi familia.  Y luego ya las vinculaciones de mi vida cofrade me llevaron a la hermandad de la Estrella, a la hermandad del Rocío de Córdoba y también a la hermandad del Rocío de Huelva.

«Esencialmente las hermandades de gloria son eso, la presencia de la devoción de la Santísima Virgen en las tradiciones populares de las ciudades»

 -¿Cómo recibiste la noticia de tu nombramiento?

Pues la verdad es que fue una sorpresa. Estaba precisamente en Huelva, pasando un fin de semana con unos amigos cuando me llamaron de la Agrupación de Cofradías, que el presidente quería verme. Algo ya indudablemente pensé, pues siempre te imaginas que algo puede venir por ahí.

Lo recibí con sorpresa y con mucha responsabilidad. Si te soy sincero te digo que me costó digerirlo y aceptarlo porque pesé en la magnitud de la encomienda, pues también tengo que reconocer que mi día a día laboral realmente no me permite tener demasiado espacio para encajar nada nuevo y sobre todo hacerlo con la soltura y la solvencia que esto requiere. Y eso me llevó a tomarme unos días para pensarlo.

Pero la realidad es que es algo que es difícil no aceptarlo, desde la responsabilidad y la oportunidad de hablar de la devoción a la Santísima Virgen, que yo creo que es en sí el pregón de las hermandades de gloria, aunque hay hermandades de gloria que no son esencialmente marianas, como la del Cristo de San Álvaro, San Rafael y demás, pero esencialmente las hermandades de gloria son eso, la presencia de la devoción de la Santísima Virgen en las tradiciones populares de las ciudades, de las provincias también. Hay devociones que trascienden la provincia e incluso algunas trascienden la comunidad, como es el hecho de la universalidad de la hermandad de la devoción de la Virgen del Rocío. Un poco así fue, con gran sorpresa y también con gran responsabilidad.

Paco Triviño

«Cada pregón es propio y creo que precisamente por eso los pregones perviven, Porque cada pregonero debe de sentir la libertad de poderle dar a su pregón su expresividad natural»

-Has sido Hermano mayor y ahora pregonero. ¿Es equiparable la responsabilidad y el peso?

Yo creo que son cosas muy diferentes. Ser hermano mayor, estar al frente de un colectivo y ser depositario de un legado, de una tradición, de un carisma que tiene la hermandad, indudablemente eso es algo que pesa, además pesa mucho en el día a día.

Un pregón es algo que también pesa porque tienes que dedicarle mucho tiempo, quieres hacerlo bien, quieres darle un poco tu impronta, no quieres parecerte a nadie y quieres ser tú a la hora de expresar tu forma de ver las devociones, ver los tiempos litúrgicos, ver las tradiciones, como pasa también en el pregón de Semana Santa. Pero yo creo que no son cosas esencialmente comparables.

Ser hermano mayor es algo que hay que agradecer mucho, que alguien tome la responsabilidad corporativa para ponerse al frente y liderar un grupo humano tan numeroso como es cualquier hermandad y cofradía.

«Lo importante del pregón es el mensaje final y el calado que a cada uno da»

-Pero dar un pregón es también una gran responsabilidad…

También es verdad que yo siempre con los pregones he sido muy abierto, en el sentido de que entiendo que los pregones no tienen normas. A fin de cuentas tú eliges una persona y depositas en esa persona esa responsabilidad para que lo haga lo mejor que pueda y sepa. No me gusta caer ni en comparaciones de unos con otros, ni éste es más bonito, éste es menos bonito, éste es más poético, menos poético.

Cada pregón es propio y creo que precisamente por eso los pregones perviven. Porque cada pregonero debe de sentir la libertad de poderle dar a su pregón su expresividad natural. Hay personas que son más expresivas y personas que son menos, personas que son más poéticas y personas que son menos. Lo importante del pregón es el mensaje final y el calado que a cada uno da.

«Mi intención siempre ha estado en darle al pregón mi forma de entender la devoción a la Virgen, lo que suponen las devociones de gloria en la vida de cada uno»

-Hablando de ese mensaje final y el calado… ¿con qué idea clave pretendes que sea recordado tu pregón?

Desde el principio se lo dije al presidente de la agrupación: no me considero una persona, no soy una persona especialmente literaria, ni soy una persona especialmente poética, ni yo tengo esa habilidad, que tienen otras personas para… no, no es algo de lo que yo pueda presumir.

Mi intención siempre ha estado en darle al pregón mi forma de entender la devoción a la Virgen, lo que suponen las devociones de gloria en la vida de cada uno. Como yo digo, son las devociones de las familias, son los nombres de las madres, los nombres de las abuelas, las tradiciones de los barrios… esa es la gran trascendencia que tienen las hermandades de gloria, el peso que tienen en la tradición familiar, que es un poco lo que es la diferencia de las cofradías de penitencia, que son esencialmente diferentes y tienen otro carisma.

Lo que yo pretendo es que las personas que estén allí me escuchen y vean que así es como Paco vive la devoción a la Santísima Virgen en su vida en todos los días del año, desde el 1 de enero al 31 de diciembre, sin diferenciar ni un día, porque la devoción a la Santísima Virgen es algo que impregna el día a día de todos; y cada uno le ponemos un nombre, cada uno lo vivimos en una romería, en un ambiente más festivo, menos festivo, de una forma o de otra, pero esencialmente es lo mismo, es la presencia de la Santísima Virgen en nuestro día a día.

«Son las devociones de las familias, son los nombres de las madres, los nombres de las abuelas, las tradiciones de los barrios… esa es la gran trascendencia que tienen las hermandades de gloria, el peso que tienen en la tradición familiar»

-Veo que eres mariano.

Sí.

-¿Qué supone para ti mirar a la Virgen?

Bueno, eso es difícil de explicar, porque creo que los que tenemos la conciencia de que la Virgen es nuestra madre, la miramos como miras a tu madre, eso está claro. Y dicho eso, creo que queda dicho todo, la ternura que tienes con tu madre, el espacio que tienes con ella, la comprensión que te da, el soporte que te da, la mirada de una madre…

La Virgen en mi vida siempre ha tenido presencia. Claro, la devoción con la que yo he crecido y a la que he dedicado más horas, es la imagen de la Santísima Virgen de Gracia Amparo, en la Hermandad de la Sentencia. Pero quiero trascender esa devoción, porque creo, por supuesto, que la devoción a la Santísima Virgen es algo mucho mayor, y trasciende una devoción particular, por importante que sea en tu vida. Y yo puedo decir que la Santísima Virgen tiene peso en mi día a día, en todo lo que me ha pasado, en lo tremendamente bueno que tiene mi vida, y también en los momentos de prueba, y yo creo que ahí es donde realmente se prueba una devoción.

«Lo que yo pretendo es que las personas que estén allí me escuchen y vean que así es como Paco vive la devoción a la Santísima Virgen en su vida en todos los días del año»

Me consta que la música es una parte importante de ti.

También lo es, sí.

-¿Qué es para ti la música?

Es una expresividad también de una devoción. Yo creo que precisamente la forma de rezar, la forma de expresarte, y esta forma tan florida que tenemos los andaluces, nuestra forma de entenderlo todo, también lleva aparejada la presencia de la música. Los andaluces, alrededor de la música, expresamos todo, y también es un espacio en el que, algunas veces, si no te salen las palabras, te sale hacerlo tocando el que toque, cantando el que cante, acompañando el que esté allí, pero es un espacio muy bonito.

«La devoción a la Santísima Virgen es algo mucho mayor, y trasciende una devoción particular, por importante que sea en tu vida»

-El Padre Quevedo decía que quien cantaba rezaba dos veces.

Efectivamente, efectivamente. Y así lo tenían los niños, cantando todos los días. Yo creo que sí, también ese es un ámbito que me gusta, y siempre me ha gustado. Me encuentro cómodo y me encuentro libre. Las hermandades de Gloria son grandes depositarias de eso, precisamente, y no se debe de perder. Fomentar, alentar siempre la música. Creo que con mayor o menor calado, con mayor o menor recorrido, está claro que la música es algo que está impregnada en la devoción del andaluz, y lo sabemos hacer así. Y hay que darle espacio, creo que es algo que las hermandades tienen que fomentar.

«La devoción a la Santísima Virgen es algo que impregna el día a día de todos»

-Y aparte de las marchas, las típicas antes del pregón, ¿la música rociera,va a tener sitio en tu pregón?

Es posible que no, porque la estructura que la agrupación plantea para lo que es el pregón en sí, va más a la colaboración de las marchas de la banda de música, de la hermandad de la Esperanza. Pero bueno, si no es cantado, recitado, seguramente alguna letrilla se escapará.

«En el ámbito estricto de la hermandad de Gloria, mi devoción se centra en la Virgen del Rocío»

 -¿Cuál es momento más especial para el pregonero del Tiempo de Gloria?

Es verdad que en el ámbito estricto de la hermandad de Gloria, mi devoción se centra en la Virgen del Rocío, por lo que el Domingo de Pentecostés es el día fuerte para mí. Luego está la tradición de mi familia que me sitúa en el entorno de Santo Domingo… y las devociones ancestrales de Córdoba, la salida de la Virgen del Socorro, el 15 de agosto, cuando tenemos a la Virgen del Tránsito en la calle, el 8 de septiembre con la Virgen de la Fuensanta, otro cuando sale la Pastora de Capuchinos y con la Virgen de los Ángeles del Cister… son esos momentos que van salpicando el año en los que vemos como la Virgen, en sus distintas advocaciones, nos va acompañando.

«Las Glorias son depositarias de unas devociones realmente ancestrales»

-¿Y cuál crees que son los puntos fuertes y los débiles de las glorias?

Creo que lo fuerte que tienen es que son depositarias de unas devociones realmente ancestrales, unas devociones que no son devociones modernas, o sea, son las devociones que dan sentido a la religiosidad popular del pueblo andaluz. Y sobre eso se edifican las demás.

Es verdad que quizás en este momento no tienen tanto atractivo como las hermandades de penitencia, porque a lo mejor tienen menos riqueza musical, te hablo de bandas, o, por ejemplo, el atractivo que tiene el ser costalero, que a lo mejor en Semana Santa para la juventud es más atrayente, o la solemnidad que tienen los cultos de las hermandades de penitencia, o también los medios que tienen las hermandades de penitencia… a lo mejor eso ha hecho que quizás haya virado un poco más el interés popular y juvenil a las hermandades de penitencia que a las de gloria.

«Cuando analizas la historia de alguna devoción de gloria ves cómo ha tenido diferentes hermandades, con momentos de esplendor y con momentos de menor visibilidad, o incluso algunas que han llegado a extinguirse, se han fusionado con otras. Pero, de una forma o de otra, siempre están vivas»

 -¿Pero crees que están cogiendo auge en los últimos tiempos?

Yo creo que sí. Nos estamos dando cuenta de la importancia que tienen estas hermandades, que arrastran devociones. De hecho, cuando analizas la historia de alguna devoción de gloria ves cómo ha tenido diferentes hermandades, con momentos de esplendor y con momentos de menor visibilidad, o incluso algunas que han llegado a extinguirse, se han fusionado con otras. Pero, de una forma o de otra, siempre están vivas. Siempre hay un altar para una Virgen del Carmen, siempre hay un altar por la Virgen de Fátima y siempre la Virgen del Tránsito es el 15 de agosto. Quiero decir que, de una forma o de otra, se enganchan y se desenganchan, pero siempre están ahí. Las hermandades de penitencia tienen otro recorrido diferente, hay que entenderlas desde otro punto de vista, incluso sociológico.

-¿Y sobre quién recae el honor de presentarte?

Me va a presentar un gran amigo y gran cofrade cordobés, que es don José Romero Coleto, el actual párroco de la parroquia de Belén, que es un gran amigo mío. Una persona a la que quiero mucho, que me conoce, me quiere mucho y me conoce bien. Creo que él puede presentarme bien como persona y puede crear el ambiente de la sala para lo que va a ser el pregón.

«En mi profesión, entra mi fe, entra mi pecado, entra mi recorrido vital, mi familia, las personas que me han acompañado y si alguna de esas cosas desapareciera, dejaría de ser quien soy «

-Y ya por último. Eres cofrade y médico. Ciencia y fe, la dicotomía terrenal, ¿cómo lo llevas o cómo lo sobrellevas?

Lo llevo muy bien. Todo lo que yo soy está conformado por quién soy. Y en quién soy entra eso. En mi profesión, entra mi fe, entra mi pecado, entra mi recorrido vital, mi familia, las personas que me han acompañado y si alguna de esas cosas desapareciera, dejaría de ser quien soy en la globalidad. Se puede alinear perfectamente la fe y la ciencia. Lo decía el Papa Benedicto: cuando la copa de la ciencia está llena, crees que no está Dios, pero cuando te la bebes, abajo, en el fondo, ahí está Dios. Y yo lo veo en mi día a día, lo tengo clarísimo, no hay colisión entre una y otra. Lo que pasa es que ciencia, fe y razón son misterios que nos cuestan, y no te digo que no haya momentos de dificultad, pues claro que sí, pero bueno, así es como se crece, ¿no?