Entrevista | Rafael Dorado: “Veo más factible abrir el Sábado Santo que la Madrugada”


El hermano mayor de la Conversión repasa la trayectoria y la actualidad de la cofradía del Viernes Santo, así como algunas de las cuestiones que afectan a las cofradías cordobesas

El año que viene se celebrarán las elecciones a hermano mayor de la Conversión. Será el momento en que Rafael Dorado ponga fin a su trayectoria al frente de la cofradía de Electromecánicas, tras dos mandatos y más de dos décadas dando forma a uno de los proyectos más vitales que ha tenido la Semana Santa de Córdoba en lo que va de siglo.

Sobre ese periplo, así como de algunas de las cuestiones que afectan a las cofradías cordobesas hablamos en la siguiente entrevista, en la que Dorado vuelve a dar muestra de su opinión de una forma clara, sin cortapisas y con la naturalidad que otorga su amplia experiencia. No se la pierdan.

-¿En qué momento está la Hermandad de la Conversión? 

Ahora mismo estamos muy bien. Tenemos un grupo joven que está funcionando muy bien. Este año lo que pasa es que vamos a tener pocos (estrenos) porque todo el gasto gordo de la hermandad lo vamos a dedicar al cerramiento de chapa de la estructura -la famosa que se voló en Semana Santa-, y se nos va mucho dinero. Estamos haciendo una toca sobremanto para la Virgen de Salud y Consuelo. Y estrenos poquitos, sobre todo, ropa para la Virgen, unos faroles de cruz de guía, que nos va a regalar un hermano.

La hermandad está bien, estamos muy animados. Ahora tenemos muchas actividades esta semana, hacemos todos los años un concierto de villancicos dentro de la iglesia, que es el sábado; el domingo tenemos otro en el patio de la hermandad, para el que va a venir un grupo de música celta a tocar villancicos del norte de Europa; y el sábado por la noche tenemos la cena de hermandad. 


“La verdad es que no esperábamos, en menos de 20 años, estar ya en un Viernes Santo, justo delante de la Virgen de los Dolores”

La Semana Santa se presenta como todos los años, seguimos con la Agrupación Musical de la Redención y nuestro capataz es Enrique Garrido. El día 9 de enero es la igualá, y comienza la rutina de la Semana Santa. Y, si Dios quiere, por fin podremos echarnos a la calle, después del desastre del año pasado por el agua. Estamos trabajando con muchas ganas y entregados al barrio. 

-Has nombrado a la banda y al capataz, supongo que muy contentos con ellos.

Muy contentos. Cuando conseguimos que Redención tocará con nosotros fue un honor. Estábamos muy bien con San Miguel Arcángel. Pero la categoría que te da una banda como Redención en la calle, ¿qué quieres que te diga? Y, si te hablo del capataz, qué te voy a contar, fíjate lo que fue capaz de dejar, a la Soledad, porque ellos eran del barrio. Estamos contentísimos con Enrique, primero por el respeto que le tiene a las hermandades que saca, por el cariño que nos tiene y porque, si no tienes ningún problema, ¿para qué te lo vas a buscar, no? Si nosotros tenemos un capataz que tiene su cuadrilla, sería tonto buscarte un problema que no tienes. Él está contento con nosotros y nosotros contentos con él.

-Te queda un año. 

Sí, llevo veintitantos años en la hermandad, pero oficialmente (como hermano mayor) desde 2017, y cumplo ya mi segundo mandato. 

-¿Qué balance haces desde estos años? Porque son muchísimos, aparte de estos últimos de hermano mayor.

Ten en cuenta que cuando cogí esto no había nada, había una Virgen de Gloria que nos encargó el cura que la sacáramos por el barrio. La verdad es que el balance es súper positivo, tiene momentos malos, pero si lo pones en una balanza es muchísimo más lo positivo que lo negativo. Y, sobre todo, la alegría de poder ver a nuestra cofradía el Viernes Santo por las calles de Córdoba, eso no te lo quita nadie. Al fin y al cabo esto es como tener un hijo que lo has visto nacer, lo has visto crecer, y yo ya lo he puesto ahí, le he dado sus estudios, ahora ya que se saque la carrera. Tengo que descansar ya un poco, porque son 24 años al frente de la cofradía, y gracias a Dios, hay relevo y no hay problema. No me voy a retirar, ni mucho menos, seguiré estando en la junta de gobierno, pero hay que dar un pasito al lado para que vaya también entrando otra gente, ya voy teniendo una edad (risas), y me voy cansando un poquito. 

-Has dicho 24 años y empiezas partiendo de la nada, ¿cómo ha sido ese proceso de crecimiento de la Conversión? Porque 24 años para una persona es muchísimo tiempo, pero en una cofradía es un periodo muy pequeño para todo lo que ha conseguido la hermandad.

Todo empezó con un taller cofrade -del que era el profesor- en el colegio del barrio, el taller de Nuestra Señora de Rosario, con unos chavales, y ahí empezó todo. El sacerdote de entonces nos pidió que sacáramos la Virgen del Rosario, que llevaba veintitantos años sin salir, la sacamos, la gente empezó ya a ilusionarse y esto ha ido viniendo, en ningún momento nosotros lo hemos buscado, sino que el Señor nos ha ido poniendo estas metas, nos ha ido dando objetivo. La verdad es que no esperábamos, en menos de 20 años, estar ya en un Viernes Santo, justo delante de la Virgen de los Dolores.

-En estos años hay varios momentos culminantes, uno de ellos es la llegada del Señor de la Oración y la Caridad, ¿cómo lo recuerdas? 

Es como te he dicho antes, esto nos lo puso el Señor. Nosotros íbamos a arreglar el Cristo antiguo, el de Juan de Ábalos, lo que pasa es que costaba un dinero, porque al ser de Juan de Ábalos tenía que arreglarlo su fundación. Estábamos dispuestos a hacerlo, pero el dueño de la imagen no nos lo cedía, ni nos lo donaba, y gastarnos un dineral en una imagen que en cualquier momento podía llegar el dueño y decir me la llevo, pues no. Y nos puso por medio a Pedro García, vino, estuvimos hablando con él, entonces no lo conocía prácticamente nadie aquí en Córdoba (había hecho alguna imagen en algún pueblo) y cuando nos presentó el boceto nos quedamos maravillados.


“Cuando cogí esto no había nada, había una Virgen de Gloria que nos encargó el cura que la sacáramos por el barrio”

Ya nos había dado el primer espaldarazo el que Luis Molero nos donara la Virgen de Salud y Consuelo. No teníamos imagen de Virgen y, en el 2011, Luis nos donó su imagen, que estaba entonces en San Andrés. Cuando llegó ella al barrio ya le pegó un empujón a la cofradía. Entonces no éramos ni cofradía, éramos un grupo parroquial, luego ya nos hicimos hermandad ad experimentum, y cuando vino el Cristo supuso el espaldarazo definitivo, fue lo que hizo que la hermandad subiera de pronto, porque en cuatro años conseguimos las tres imágenes, compramos el paso de la Redención de Huelva, terminamos todo el cortejo.

Esos cuatro o cinco años, del 17 al 20, fueron una vorágine. Fue una locura, porque es que no paramos hasta que conseguimos en el 2020 que se nos aprobara el ingreso en el Viernes Santo. Desde aquí quiero volver a agradecer a las hermandades del Viernes su predisposición, lo fácil que fue aquello. Ahora estoy viendo los problemas que está habiendo para que entren cofradías, y digo, bueno, ¿cómo es que conseguimos hacerlo tan fácil y tan bien, tan rápido, tan homogéneo, tan de buen rollo para la hermandad? Estoy agradecido, porque se prestaron para todo, estuvieron dispuestas a que llegáramos como fuera, nos facilitaron el poder salir de vuelta por Fleming, nos metieron los cuartos, y eso a nosotros nos dio mucha fuerza, el sentirnos queridos por la hermandades del Viernes Santo. 

-Hace unos días publicamos la intención que tenía la Hermandad del Sepulcro de pasar a ser la primera de la jornada, ¿Cómo ha sido ese proceso? 

Como ha contado Alfonso (Orti), en la reunión del Viernes Santo con la Agrupación de Cofradías (la nueva Vocalía de Penitencia están funcionando muy bien, son muy abiertos, están dispuestos a escucharnos a todos, y nosotros no tenemos queja con ellos), se nos dio la posibilidad de empezar en carrera oficial un poquito antes. Es el día que más tarde la abre. Nos reunimos en la casa hermandad del Descendimiento, para ver si podíamos hacer un encaje para poder adelantarnos todas. Entrar antes y salir antes, terminar en vez de a las once de la noche, a las diez y media. 


“No sé quién habrá decidido, simplemente era una petición que ellos creían que era lógica”

Por distintos motivos era muy difícil cuadrarlo. Con buen criterio, porque ellos creen que es lo mejor para su hermandad, Alfonso (Orti) y Quique (León) nos dijeron que estaban dispuestos -temporalmente, hasta que la situación se pudiera solucionar entre todas las hermandades- a ser los primeros. Como no afectaba a nadie -las demás hermandades seguíamos con los mismos horarios, los mismos tiempos de paso- nos pareció bien. Se presentó el proyecto a la Agrupación de Cofradías y parece ser que no se ha aceptado por motivos históricos. 

Pero entre las hermandades del Viernes Santo hay mucho buen rollo y no hubo problemas, decidieron que era lo mejor para ellos y ya está, es lo mejor para vosotros y a los demás no nos afecta para nada, quiénes somos nosotros para impedirlos si los estatutos lo permiten. No sé quién habrá decidido, simplemente era una petición que ellos creían que era lógica, también hace dos años solicitaron entrar antes que los Dolores y al final tampoco se pudo. 

-Antes recordabas lo fácil que fue incorporarse al Viernes Santo y señalabas los problemas que hay ahora. Desde fuera, cómo has visto lo sucedido con la Presentación al Pueblo. 

No sé lo que está pasando. Te puedo contar lo que viví en el ingreso (de la Conversión en el Viernes Santo). Nos reunimos varias veces y dije, yo quiero entrar el Viernes Santo, donde me digáis, donde nos pongáis, si tengo que volver por el centro o vuelvo, aunque tenga que estar una hora y media más en la calle. Recuerdo que un día nos llamaron a la casa hermandad del Descendimiento y cuando llegamos allí, dije, verás tú, esto es que nos van a decir que no, y fue todo lo contrario, ya lo llevaban ellos todo hecho, las mismas hermandades del Viernes Santo. Nosotros le presentamos todo a la Agrupación de Cofradías tan ajustado, tan bien hecho, que no pudieron decirnos que no.


“No sé lo que puede estar pasando ahí (con Cañero) porque ya es raro tanto problema”

Hubo tan buen ambiente, tan buena sintonía, que no sé lo que puede estar pasando ahora para que haya algún problema de encaje, no sé. Ten en cuenta que esta carrera oficial lo que tiene es que es un circuito que hay que ajustarlo muy, muy, muy bien para no liarla. Supongo que faltará algo de comunicación, creo que en el momento que se reúnan y sean capaces de ponerse de acuerdo, podrán ajustarlo. Si lo hacen en ciudades como Sevilla, con 10.000 nazarenos en la calle, cómo no nos vamos a ajustar nosotros. No sé lo que puede estar pasando ahí porque ya es raro tanto problema. Desde fuera lo que ve es eso, que falta un poquito de comunicación.

-Has dicho antes que la carrera oficial es como un circuito. Se ha hablado en los últimos meses, desde la llegada de la nueva junta de gobierno de la Agrupación, de posibles modificaciones.

El Viernes Santo no tiene problemas. Eso de entrar a la carrera oficial al revés tampoco lo veo; y cambiar unos días por un lado, y otros por otro, menos todavía. Es que si queremos esa maravilla de carrera oficial que tenemos ahora mismo, tenemos que sacrificarnos, creo que no hay otra. Igual habrá sabios que sean capaces de determinar que pueda hacerse otra, siempre que pase por la Catedral, pero no creo que la solución sea entrar desde la Cruz del Rastro a Cardenal González. Estoy abierto a todo pero no pienso que esa sea la solución. El problema creo que es que Cardenal González es una calle muy estrecha, la inmensa mayoría de las cofradías salen por ahí, pero ahora mismo tenemos lo que tenemos. 


“Si queremos esa maravilla de carrera oficial que tenemos ahora mismo, tenemos que sacrificarnos”

Tiene que tener algún arreglo, sobre todo, la parte de Torrijos, la curva del Palacio Episcopal, eso habría que solucionarlo, porque allí la verdad es que los pasos no se ven bonitos especialmente en el giro. Pero si queremos tener el entorno de la Catedral hay que hacerlo así .

-Estamos hablando del Viernes Santo, de la incorporación de la hermandad de Cañero, hay hermandades de vísperas llamando a la puerta, ¿ves la posibilidad de que se ampliara la Madrugada o se abriera el Sábado Santo? 

Te digo lo mismo que te he dicho sobre la carrera oficial, si hay sabios de la Semana Santa que sean capaces de hacerlo… desde luego, si se abre la Madrugada tiene que ser con todas las de la ley. Veo más factible el Sábado Santo que la Madrugada ¿Quién se pasa a la Madrugada? ¿Con qué condiciones se pasa una hermandad? Hay mucha gente que prefiere irse a Sevilla que quedarse aquí. 


“No me gustaría que la gente se acordara de Rafa Dorado cada vez que sale a colación la Hermandad de la Conversión, porque yo no he estado aquí para eso”

Lo que está claro es que hay cuatro o cinco cofradías (de vísperas) a las que habrá que darle paso una vez que se aprueben los estatutos, que algunas ya los tienen aprobados y ya son hermandades, pues habrá que dejarlas que se incorporen a la carrera oficial y para eso habrá que abrir los días, pero será en el momento que lo decidan cuando se tendrá que reunir la Agrupación de Cofradías, nos tendremos que reunir todos y ver qué solución se le da, porque el problema es que al ser la carrera oficial tan cerradita es muy difícil incorporar a una cofradía. Ya hay días que tienen seis cofradías y no sé si soportarían siete, ahí está todavía el Lunes Santo que le queda hueco. Cuando lo decidan irse incorporando habrá que ir viendo cómo se les va acoplando.

-Volviendo al principio, el año que viene terminas como hermano mayor y pones el broche a un proceso de muchos años en el que la cofradía ha pasado de nada a todo lo que es ahora ¿Cómo te gustaría que se te recordase?

Que he sido un buen hermano mayor, que he hecho lo que he podido por mi hermandad y que la he puesto en la calle. Mi despedida va a ser como pregonero el año que viene de la Virgen de Rosario, que es como empecé y he pedido a mi junta de gobierno que me dejen que lo sea.

Rafael Dorado

La gente pasa, lo que se tiene que quedar es el Cristo, la Virgen y la idea de hermandad, las personas pasamos y ya está. Hemos tenido nuestra etapa, hemos hecho lo que hemos podido, pero no me gustaría que la gente se acordara de Rafa Dorado cada vez que sale a colación la Hermandad de la Conversión, porque yo no he estado aquí para eso. Es lo mismo que cuando fundamos el Perdón y ahora voy y me parece que la gente ni me conoce. No tengo un especial interés porque se me recuerde de una manera, con que la gente sepa que allí ha estado Rafa Dorado y que ha dejado lo que ha podido no pretendería más, porque estamos para hacer grandes a las cofradías no para ser grandes nosotros, ya soy bastante grande con mis nietas y mi familia.