Llegan las largas noches de ensayos, donde el frío cala los cuerpos de los hombres que llevarán sobre su cerviz al Señor o a la Virgen. Madrugadas de amistad, de intensas conversaciones con marchas como Banda sonora.
A todos se nos viene alguna escena a la memoria, ¿verdad? Quién más y quien menos, ha ido o se ha tomado con un ensayo de costaleros por la calle. Mucho ha cambiado desde entonces.
Este año se cumplen 50 años de la primera cuadrilla de hermanos costaleros. 50 años en los que ese mundo ha ido evolucionando gracias, en gran medida, a las enseñanzas que legó Rafael Muñoz Serrano, primer capataz de esa cuadrilla de Expiración, animado por el cofrade Rafael Zafra. Junto a Ignacio Torronteras asumió ese cargo por primera vez en Córdoba en 1975.
Rafael Muñoz Cruz, hijo y miembro del aquel primer cuerpo de capataces, y posterior capataz titular de algunas de algunas de nuestras hermandades, cómo La Paz y El Caído, afirma que «es hora de reivindicar y celebrar aquella gesta que nos ha cambiado el mundo cofrade y dignificar la figura de Rafael Muñoz Serrano que puso la primera piedra y preparó y entusiasmó a muchos jóvenes en muchas cofradías para ser costaleros, convertirse en capataces e integrarse en el mundo cofrade».





