Verde Esperanza, 💙 Opinión

Escúchame bien, cofrade: las procesiones de Semana Santa no se suspenden, solo se aplazan hasta 2021

El cofrade es un ser que está acostumbrado, dentro de lo que cabe, a navegar a contracorriente, azotado por vicisitudes de diversa índole. Sin embargo, ello no implica en absoluto que quede debilitado, sino más bien al contrario, sale reforzado de cualquier situación adversa. No creo que exista cofrade que no haya tenido que vivir la impotencia de que su Hermandad suspenda la salida procesional por causas meteorológicas. No es el fin del mundo.

La situación que nos está tocando vivir, pese a lo excepcional de ser a nivel general y por motivos sanitarios, no es ajena al cofrade, que sabe perfectamente lo que es que, teniendo todo preparado, tener que permanecer en los templos hasta el próximo año.

La Semana Santa de 2020, lejos de suspenderse, nos ofrece una oportunidad única de hacer examen de conciencia y vivirla de forma interior. Cuando sea Domingo de Ramos y la Borriquita no camine por nuestras calles, imaginemos que la cuaresma del año 2021 acaba de dar su pistoletazo de salida. Una cuaresma prolongada, que permitirá que llevemos esta penitencia que Dios nos ha ofrecido como ocasión para aprender de nuestros errores, que los cometemos y muchos.

Que no haya pasos por las calles, más allá de la tragedia económica para nuestra tierra, bien podría hacer que el cofrade se replantee ciertas cuestiones que, ahora mismo, no vienen al caso. Centrémonos en cuidar a los que necesitan cuidados, protegiéndonos a nosotros mismos en primer lugar, y en salir con más fuerza de estos momentos de zozobra cuando las circunstancias lo permitan. Entonces es cuando tendremos que salir a la calle y gritar sin miedo que somos católicos.

Más allá de todo eso, hay algo que sobresale como un rayo de esperanza. Las salidas procesionales de Semana Santa de 2020 solo se han aplazado hasta 2021. Tan solo tendremos que esperar un año para coger con más ganas que nunca ese ansiado Domingo de Ramos que brillará como jamás lo hizo. Para volver a enfundarnos el costal, la faja, el hábito nazareno o simplemente el de cofrade de a pie y contemplar la gloria de Dios caminando por las calles. Solo quedan 379 días para ello. Así lo ha querido el Señor, y sus devotos sabremos ir en su busca durante todo el año, y por supuesto esperar su caminar por nuestras calles un año que pasará en un abrir y cerrar de ojos.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Color de fondo
Redimensionar imagen