El viejo costal, 💙 Opinión

Ese molesto silencio…

Ayer aprovechando el frescor de las primeras horas de la mañana, leía con fruición el libro del fernannuñense Luis Miranda, sobre el imaginero cordobés Juan de Mesa, lectura que me permito recomendar a todos los cofrades. Disfrutando de los secretos de la corta vida del insigne imaginero me encontraba cuando de pronto en una parada de la lectura note el silencio que me rodeaba, silencio que llegaba a molestar incluso, si, saben a lo que me refiero, ese silencio atronador, denso, intratable que inunda y rodea por un momento y que como digo llega incluso a molestar.

Y sobre ese silencio, el molesto, al que quiero referirme en estas torpes líneas de hoy martes, que vienen a tenor de lo mucho leído esta semana sobre el estado de latencia, o de coma inducido en el que se encuentran nuestras hermandades en cuanto a las salidas procesionales de las mismas, y aquí las opiniones van desde un extremo al otro, he estado en mi localidad natal de Palma del Río, donde el ayuntamiento ha determinado prohibir la salida de su Patrona la Virgen de Belén Coronada, y los hermanos de esa corporación, al menos algunos de ellos, culpan de esta prohibición a la política generada por el partido que gobierna, y creen, los hermanos, que la situación sanitaria con las correspondientes medidas de profilaxis evitarían los contagios y permitirían a la corporación y a los hermanos disfrutar de su venerada titular por las calles de esta ciudad.

Otros muchos, alegan que permiten todo tipo de actos, conciertos, tauromaquia, ciclismo, manifestaciones y las llamadas “no fiestas” de muchos municipios españoles, que tanto quebraderos de cabeza le ha dado a las fuerzas del orden público, para evitar esa celebraciones de las “no fiestas”, estos mismo que esgrimen esta razón añaden que a los actuales gobernantes de España les viene como ni pintado que se dejen las imágenes en sus templos tanto tiempo como sea posible, así la gente irá olvidándose de la “religión y sus fiestas”.

Por otra parte está los molestos silenciosos, sí esos que por no decir nada llegan hasta molestar con su silencio. Me refiero por una parte a la autoridades diocesanas, y por otra, a las Agrupaciones de Cofradías, salvo error creo que los obispos de Almería, Málaga, Cádiz, Granada y Sevilla hicieron público sus decretos en los que prohibían las salidas procesionales de la Semana Santa del 2021, y en algunos casos dando como recomendación que se mantuviesen abiertos los templos y las imágenes expuestas al culto. Y miren ustedes también fue así en la diócesis de Asidonia – Jerez, a pesar de lo que se pueda deducir por las salidas de pasos fuera de la Semana Santa.

Pero en el caso de Córdoba tenemos una suma de los anteriores, una parte las autoridades municipales no están por el olor a incienso, por clara alergia a todo lo que de él proviene, por otra la guerra abierta sobre la inmatriculación de Mezquita – Catedral, con el añadido del problema de la celosía que permite a las hermandades completar su estación de penitencia en el interior del sagrado templo, una buena mezcla, políticos, Agrupación, obispado y cofrades.

Llevo un tiempo atento a lo que sobre el tema presente la Agrupación de Cofradías, sobre la solución a la carrera oficial, la forma de resolver la entrada, y más que la entrada, la salida del recinto de la Mezquita – Catedral, atento a lo que sobre el tema resuelva el obispado, y menos atento a lo que digan o hagan los políticos, ya que de todos los intervinientes estos son los únicos previsibles y quizás menos imaginativos en aportar soluciones.

El mismo tiempo llevo esperando que desde palacio o desde la Agrupación se disponga con claridad la posibilidad, o no, de empezar los ensayos del 2022,  si debemos de iniciar la preparación de la salidas de nuestras estaciones de penitencia. Que desde el ayuntamiento se manifiesten con claridad sobre las medidas o sobre la prohibición de las salidas, algo que nos ayude a romper el silencio y las dudas al problema.

Pero el problema está ahí, ahí sin resolver, y todos guardan silencio entorno al mismo, tanto silencio que ya se está volviendo doloroso, molesto, denso, insoportable, y alguno de los participantes debería de romperlo ya, y intentar dejar claro si antes de acabar este año 2021 en Córdoba alguien va a calzar alpargatas, faja y costal.

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