Fernando Luján en la estación de penitencia, su cuerpo y alma

El Rvdmo. Sr. Don Fernando Luján Fernández impartió la ponencia «En cuerpo y alma: La estación de penitencia» en el Triduo al Santo Sepulcro y a la Virgen la Soledad de Villafranca.

La homilía que Don Fernando celebró la tarde noche de este domingo en la ermita de las Angustias ha sido magistral, con una profundidad, una clarividencia y unos ejemplos tan cotidianos como palpables; incitándonos para que brote la palabra de Dios en nuestros corazones.

Don Fernando, nació el 25 de julio de 1990 en Pozoblanco, en el seno de una familia cristiana donde recibió la Fe. Estudió educación primaria y secundaria en Pozoblanco. Ingresó en el Seminario Menor en 2006 para estudiar el bachillerato. En 2009 pasó al seminario Mayor Conciliar de san Pelagio de Córdoba. Fue ordenado sacerdote el 25 de junio de 2016. Celebró su Primera Misa el 9 de julio de 2016 en la parroquia de Santa Catalina de Pozoblanco. Su primer destino de sacerdote fue Aguilar de la Frontera como vicario parroquial y en 2020 fue nombrado párroco de la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas de Villafranca de Córdoba, y consiliario de esta Hdad. Desde la infancia ha estado vinculado al mundo cofrade, pertenece a la Hdad de Jesús Nazareno de Pozoblanco, la Hdad de su familia, y a la Hdad del Silencio de Sevilla.

La ponencia se titulaba: «La estación de penitencia: su cuerpo y alma». Don Fernando es cofrade y muy buen conocedor de sentir religioso popular, como en tantas ocasiones se define una procesión.don Fernando ha querido ha querido diferenciar la procesión de la estación de penitencia, tendencia que tendemos a confundir pero que él lo ha explicado con todo lujo de detalles; a partir ha seguido por las partes de de la estación, comenzando por la Cruz de Guía, los Hermanos de Luz, penitentes,… paso de misterio, las potencias del señor, la bandera, el bacalao.. el Senatus, los acólitos, el palio… el manto de la Virgen… el palio, los costaleros, el silencio, los estrenos… Finalizando con una frase muy elocuente de lo que para él significa esta ponencia: «Haciendo Vida, la estación de penitencia».