La Basílica de Santa María Auxiliadora Coronada de Sevilla acoge este fin de semana el devoto besapiés del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas, que permanece expuesto a recibir el cariño impresodero de sus fieles y devotos. A su presencia ha acudido nuestro compañero Benito Álvarez para dejar testimonio gráfico de ello.
En 1979 la hermandad pidió a Luis Álvarez Duarte y a Luis Ortega Bru bocetos para un crucificado. Ambos elaboraron bocetos de barro pero ninguno fue escogido. Posteriormente, la cofradía contactó con Manuel Hernández León, que realizó el Cristo de las Cinco Llagas en 1982. Esta imagen procesionó hasta 2001. Pasadas dos décadas, y no terminándose de consolidar la devoción hacia la imagen de Hernández León, la Hermandad, en cabildo general extraordinario celebrado el 2 de diciembre de 2001, decidió encomendar la realización de un nuevo Crucificado al renombrado escultor Luis Álvarez Duarte, quien lo concluyó el 17 de febrero de 2002.
Empleando la técnica de la talla directa, está íntegramente ejecutado en madera de cedro real (mide 1,77 m.), utilizando la caoba de Brasil para la cruz arbórea, cuyo titulus está redactado en griego, arameo y latín. La policromía del Señor se ajusta a unas tonalidades suaves, elaborada a base de veladuras de óleos y pátinas naturales. Su excelente tratamiento anatómico y la acertada composición del paño de pureza corroboran la madurez artística alcanzada por su autor. La cabeza carece de corona de espinas, acentuando la placidez y serenidad espiritual que logra transmitir su rostro, de hermosos y juveniles rasgos.
El Cristo de las Cinco Llagas se bendijo el 28 de febrero del citado año por el Director Espiritual de la Cofradía, Rvdo. Sr. D. Antonio Jesús Rodríguez de Rojas, S.D.B., actuando como madrinas de la ceremonia las comunidades del Instituto de Hermanas Trinitarias y del Beaterio de la Santísima Trinidad de Sevilla.

























