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Córdoba, Costal, De Cerca

Gema Fernández Camino: «Las mujeres tenemos que seguir luchando. Estamos capacitadas para todo»

"Soy hermana de mis hermanos y estaré para todo lo que me necesiten. Siempre"

Gema Fernández Camino asume por primera vez el papel de capataz, un puesto hasta ahora tradicionalmente vetado a la presencia de la mujer. Una realidad incuestionable que las últimas décadas se ha ido difuminando paulatinamente concediendo a las cofrades el puesto que merecen en función de sus méritos, rompiendo las absurdas barreras pretéritas amparadas en un machismo que poco a poco se ha ido derribando y sin necesidad de cuotas que repartan cargos a dedo y no en función de las capacidades individuales.

Será en la Hermandad de Palmeras, una corporación diferente por muchas cosas, dotada de un sello que la convierte en única y que se erige ahora en pionera profundizando en el camino de la igualdad que el mundo cofrade comenzó a caminar hace décadas. Costalera de la Virgen de la Encarnación y del misterio de la Piedad de la cofradía del Miércoles Santo, aprendió la sabiduría del costal de la mano de Javier Pérez. Cuestionada por nuestros compañeros J. Lorite y José Barea, Gema Fernández desvela sus impresiones ante una noticia que ha removido los cimientos de la Córdoba Cofrade. Esta es la nueva capataz de Córdoba. No pierdan detalle.

«Sé que habrá gente que estará esperando fallos, sé que habrá gente que se alegrará, sé que habrá quien criticará…»

– Una mujer capataz. ¿Es consciente de que se le mirará con lupa solo por el hecho de ser mujer?

Pienso que se ha avanzado mucho en el mundo cofrade en este sentido pero creo que sí, que se me mirará con lupa por el hecho de ser mujer. A los capataces se le mira con lupa cuando son hombres y pienso que por el hecho de ser mujer se me mirará más. Sé que habrá gente que estará esperando fallos, sé que habrá gente que se alegrará, sé que habrá quien criticará… para gustos los colores. Pero yo lo comenté con la familia y me respondieron que éste era un paso grande para el mundo cofrade y no dudé en aceptar.

«Capataz implica ser capaz y eso es válido tanto para hombres como para mujeres»

– Habrá quien piense qué hace una mujer capataz en un mundo dominado por hombres. ¿Qué tiene que decir al respecto?

Yo pienso que la mujer ha ido dando pasos día a día en el mundo cofrade. Empezamos siendo nazarenas, seguimos siendo costaleras, llegamos a hermana mayor y ahora se ha dado el paso de ser capataz. Pienso que la misma palabra lo dice: capataz implica ser capaz y eso es válido tanto para hombres como para mujeres. Habrá quien piense que, efectivamente, por el hecho de ser mujer no eres capaz. Pero capaces somos. Es cierto que en este mundo estamos un poco infravaloradas, pero cuando ha habido cuadrillas de mujeres han hecho su trabajo perfectamente.

«Yo animo a las mujeres a seguir avanzando en el mundo cofrade, que es un mundo muy bonito pese a que lamentablemente algunas personas no vean bien que las mujeres adquiramos protagonismo»

– ¿Qué le diría a aquellas mujeres que quieren seguir su camino como capataz?

Yo las animo a todas. Las mujeres tenemos que seguir luchando en este ámbito. Se está demostrando que estamos capacitadas para todo y me uno a ellas para, entre todas, seguir hacia adelante y continuar avanzando en el mundo cofrade, que es un mundo muy bonito pese a que lamentablemente algunas personas no vean bien que las mujeres adquiramos protagonismo.

«Voy a intentar hacerlo lo mejor que sé, como me enseñaron y lo afronto con mucha ilusión»

– ¿Cómo afronta este reto?

Con muchas ganas de demostrar que la mujer es válida también en este ámbito. Entiendo que habrá gente que se alegre y quien critique, como he dicho antes, y que en este sentido cada cual tenga pensamientos distintos. Yo voy a intentar hacerlo lo mejor que sé, como me enseñaron y lo afronto con mucha ilusión. Deseo que la gente se vuelque con esta hermandad, porque es una hermandad que tiene gente de corazón y nos ayuden en este paso que ha decidido dar la Hermandad. Estoy muy agradecida a la Hermandad, al capataz Luis Maya, a su Junta de Gobierno y a todas las personas que la conforman porque en este ámbito nos han apoyado; sobre todo a Luis por haber confiado en una mujer.

«Las mujeres vamos dando pasos adelante poco a poco según nos van dejando»

– ¿Piensa que se ha avanzado mucho en la igualdad de hombres y mujeres en el mundo de las cofradías?

Creo que la mujer en el ámbito cofrade va avanzando a pasos agigantados. Tras el recorrido que antes te comentaba, de nazarenas a costaleras y de costaleras a hermanas mayores, ahora ha tocado afrontar este reto de ser capataz. Las mujeres vamos dando pasos adelante poco a poco, según nos van dejando.

«Tengo muchas referencias en este ámbito y personas que me han ido enseñando, que me han ido educando qué es el mundo cofrade y a lograr que las mujeres vayamos avanzando»

– ¿Qué mujeres tiene como referentes en el mundo de las cofradías?

Cómo referencias tengo a Pili, que está con nosotros en la Hermandad de Piedad de Palmeras, que es una mujer que avanzó mucho en su día en este tema. También tengo como referencia a la actual hermana mayor de la Hermandad del Amor, Rocío Arranz. A Tere, que empezó en la primera cuadrilla de mujeres de Nuestra Señora de la Encarnación hace muchos años y a todas mis hermanas costaleras, tanto de Piedad como de la Encarnación, en la Hermandad del Socorro, en la Hermandad de las Angustias de la Rambla… Tengo muchas referencias en este ámbito y personas que me han ido enseñando, que me han ido educando qué es el mundo cofrade y a lograr que las mujeres vayamos avanzando.

«Hay mujeres albañiles, pintoras, carpinteras… ¿por qué no va a haber mujeres costaleras o capataces?»

– ¿Cree que la mujer ocupa el sitio que le corresponde, en la actualidad, en las cofradías? ¿Ha avanzado con respecto a la anterior década?

Creo que hay avances claros con respecto al anterior década. Poco a poco se va avanzando en ocupar el lugar que nos corresponde. Habrá mujeres que piensen que la mujer no debe avanzar del mismo modo que hay habrá hombres que piensen también de este modo. Yo creo que toda opinión es respetable, pero las mujeres han demostrado que valen para esto con su trabajo y ocupando cargos de responsabilidad.

«Yo animo a esta gente a que nos conozcan en este ámbito y vea como, efectivamente, podemos trabajar igual que un hombre»

– Mucho se habla de la mujer y el costal. Hay quien incluso hoy en día niega que las mujeres puedan llevar un paso con la misma eficiencia que un hombre, ¿qué le diría a alguien que aun piensa así?

Está demostrado que las mujeres somos muy válidas para ello. Lamentablemente hay quien piensa que no. Yo respeto su opinión del mismo modo que ellos deberían respetar la nuestra. Yo sé que va a haber quien vaya a buscar fallos por el mero hecho de ser una mujer. Fallos cometemos todo el mundo. Me puedo equivocar pero es de humanos errar y reconocerlo. Cada día se demuestra que las mujeres somos válidas para cualquier cosa. Hay mujeres albañiles, pintoras, carpinteras… ¿por qué no va a haber mujeres costaleras o capataces? Yo animo a esta gente a que nos conozcan en este ámbito y vea como, efectivamente, podemos trabajar igual que un hombre.

«Las cuadrillas mixtas no me gustan, porque creo que ni ellos ni ellas trabajarían a gusto»

– Otra cuestión controvertida es la de las cuadrillas mixtas, ¿cuál es su opinion y por que?

Voy a ser muy sincera: a mí las cuadrillas mixtas no me gustan, porque creo que ni ellos ni ellas trabajarían a gusto. Respeto a quien piense lo contrario pero a mí, particularmente, no me gustan. 

«Ésta es una hermandad que tiene mucho cariño para dar»

– ¿Tiene alguna idea nueva que aportar a la cuadrilla de la Hermandad de Palmeras?

Lo hemos hablado el equipo de capataces y sí, efectivamente hay muchas ideas que se tienen que ver e intentar poner en práctica para ver si tienen cabida, siempre buscando la mejora y mirar por la Hermandad. Ésta es una hermandad que tiene mucho cariño para dar, con la que yo me volqué totalmente cuando entré en su cuadrilla. A mí me abrieron sus puertas y me han querido, por lo que todo lo que pueda aportar a la Hermandad lo haré, con el corazón en la mano. Si hay nuevas ideas pero como están en el aire de momento no podemos desvelarlas.

«Todo lo que pueda aportar a la Hermandad lo haré, con el corazón en la mano»

– ¿Cuáles son las cualidades que, independientemente del género, ha de poseer un capataz para mandar un paso?

En primer lugar pienso que hay que ser honrado. Hay que tener una serie de años a la espalda para saber igualar, para saber tratar con las personas. Hay que tener una educación para estar frente a una cuadrilla. Hay que respetarse; respeto ante todo, entre los capataces, con la Hermandad y con los costaleros. Yo llevo años saliendo de costalera, gracias a Dios.

«Las diferencias dentro no tienen cabida»

Empecé desde muy chica en la Hermandad de La Merced, con un añito, saliendo de nazarena. Después me fui a Montoro, cogí la trenca de mi abuelo para poder llevar a Padre Jesús. Seguidamente, entre en la cuadrilla de María Santísima de la Encarnación. He estado también en la cuadrilla del Socorro, ayudando a las Angustias de la Rambla, y hoy en día sigo en la Piedad.

Pienso que hay que tener los conocimientos necesarios para poder lograr que todo salga hacia delante, pero ante todo, el respeto entre hermanos y hacer cuadrilla. Yo puedo tener diferencias con unos o con otros, pero debajo tenemos que ser uno; las diferencias dentro no tienen cabida.

«Esto se lo debo a todos los que han confiado en mí»

¿Se siente de algún modo una pionera?

Solo en parte. Creo que hay muchas mujeres que son capaces de estar delante de un paso. En este caso se me ha ofrecido a mí pero hay mujeres que en pueblos han sido capataces. No ha sido nunca en una capital y a lo mejor, por eso, no ha tenido tanta resonancia. Se me ha dado la oportunidad a mí y por eso quiero volver a reiterar mi agradecimiento a la Hermandad, a la Junta de Gobierno, a Luis Maya y a quienes me enseñaron, como Javier Pérez que para mí ha sido y sigue siendo uno de los más grandes. Esto se lo debo a todos los que han confiado en mí y a mi amiga y hermana Ana Hoyo. Juntas afrontamos este nuevo reto. Sé que van a estar pendiente nuestra, a ver si cometemos algún fallo pero, aunque intentaré no equivocarme en nada, repito que somos humanos. Pero sea como sea, soy hermana de mis hermanos y estaré para todo lo que me necesiten. Siempre.

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