Cruce de gallardetes, Opinión

Hablemos de Cofradías y Reyes Magos

Querido lector de cruce de gallardetes:

Hoy, finaliza el tiempo litúrgico de Navidad con el bautismo del Señor, por ello, quiero aprovechar este último tramo de este hermoso tiempo, para compartir con vosotros una pequeña reflexión.

Es de agradecer, el gran esfuerzo que llevan a cabo las diferentes juntas de gobierno para abrir las puertas de sus sedes con el montaje de belenes, villancicos, visitar a enfermos, campañas de recogidas de alimentos o juguetes, convivencias de niños y un sinfín de cultos y actos, que no solo ponen en valor la gran labor que hacen durante todo el año, sino que además, luchan a contracorriente en una sociedad que quiere vivir una Navidad sin Dios, quitando a Jesús del centro de las miradas. Por supuesto que no van a lograr nada de ello, pues más de dos mil años después, Jesús sigue siendo la mejor noticia para los hombres y las Cofradías y Hermandades unas grandes embajadoras de la Navidad en medio de nuestra sociedad.

El esfuerzo es enorme, pero quiero compartir con vosotros una idea. En los últimos años, en las vísperas al cinco de enero, cada vez son más las corporaciones que organizan la visita de Melchor, Gaspar y Baltasar a su sede o casa de hermandad. Creo que en ese sentido, se debe de hacer una reflexión y cambiar el modo de hacer las cosas. Los niños, lógicamente, son niños y muchas veces, sin mala fe, lo que hacemos es marearlos entre todos un poco, es decir, tanto rey mago, disloca a las pobres criaturas.

Bien es cierto, que también es responsabilidad de los padres el llevar a su hijo a donde cada uno cree, faltaría más, pero debemos de pensar, que quizás, mareamos a los niños con tantos reyes magos y cuando llegan al día cinco, la ilusión se trastoca. Creo que deberíamos de hacer un ejercicio de responsabilidad, ponernos todos de acuerdo y dejar el mágico cinco de enero como ese día en el que los niños esperan ansiosa la llegada de SS.MM.

¿Qué queremos organizar una actividad? Para eso está el cartero real, el heraldo, la estrella de Belén y cualquier cosa que se nos pase por la cabeza, el caso es ser original. Creo que si entre todos hacemos el esfuerzo, seguiremos manteniendo esa ilusión intacta en nuestros pequeños cofrades y el día cinco seguirá siendo ese día de sueños en el que hasta los más grandes, nos hacemos niños. Sí a los Reyes Magos el día 5 de enero.