En mi Huerto de los olivos, Opinión

Hace 25 años

Ayer fue San Fermín, fiesta en la ciudad de Pamplona. Fiesta que es cada vez más universal por sus inconfundibles encierros y carreras de los mozos ante las reses bravas por las calles de esta metrópoli. Pero al igual que el día del chupinazo, fue muy emotivo por quién lo dio y sus palabras dedicadas a las personas de la sanidad en la pandemia y más conmovedor aún dedicarles a los enfermos de ELA como el propio Juan Carlos Unzué padece.

En una sociedad actual que a veces me parece que no tiene sentimientos como la de anteriores generaciones que si lo demostraban con más frecuencia. A lo que iba, ayer en la procesión de San Fermín, que por cierto llevaba un capotico cordobés, sí realizado aquí en nuestra ciudad por unos artistas cordobeses Oscar Ruíz Ramírez, diseñador de Palma del Río y Rafael Carmona, bordador de nuestra ciudad en su taller y antiguo Hno. Mayor de la hermandad del Huerto. Enhorabuena a ambos.

Por la tarde tuvo lugar la procesión del Santo, y cuando todo parecía ir acorde tras dos años muy duros de pandemia llegaron los indeseables y rastreros miembros de esos partidos de la izquierda abertzale. Y no tuvieron otra que demostrar las maneras que tienen y que sus antecesores demostraron llenando las manos de sangre. Y por desgracia, ahora el partido del pueblo, de los obreros se alía con ellos para poder seguir gobernando y llenando su historia de muertes sin justificación.

Hace 25 años, la banda terrorista ETA, en un acto de cobardía y muestra de la crueldad más energúmena y bajeza moral, secuestra a un joven edil del Ayuntamiento de Ermua. Miguel Ángel Blanco y reta al Gobierno de España si no le concede unos hechos inasumibles a la muerte de este joven edil del Partido Popular. En un acto de coraje porque la Guardia Civil había encontrado a José Antonio Lara, un funcionario de prisiones, tras un secuestro de más de 500 días, y aquel hecho hizo mostrarnos la bajeza humana en su máxima expresión que si no me das lo que quiero, mato.

Son muchos los españoles que murieron inocentemente ante esta banda de asesinos que hoy algunos quieren dar carta de libertad, sin haber reconocido todo el daño que le hicieron a un país que estaba saliendo poco a poco de una época que no hace falta desenterrar todos los días.

Ese hecho hizo que este país casi al unísono saliera a la calle en manifestación por todas las ciudades y poblaciones pidiendo la libertad de Miguel Ángel Blanco. Pocos momentos después de echarse a la calle toda la gente de bien, llegó el fatal desenlace a nuestras vidas. Es por lo cual este aniversario es tan importante, porque al igual que algunos no olvidan la dictadura que hubo en España, yo tampoco olvido los años de crueldad de esa barbarie abertzale que lo poco que consiguió por aquella época fue matar, matar y matar.

Va por ti Miguel Ángel Blanco, hace 25 años…