Hermandades vs Asociaciones: no todo vale

Desde hace años, pero últimamente más que nunca, existen las jornadas de vísperas en nuestra geografía andaluza. Procesiones que nos adelantan lo que viviremos como cofrades unas semanas después y que aumentan nuestras ganas aún más si cabe. Pero, ¿todo vale?

Cada vez son más las hermandades o grupos parroquiales los que ponen en la calle un paso procesional con su imagen correspondientes, siempre consagrada, y están unidas a la Iglesia como debe ser al ser una manifestación católica en la calle. Pero en los últimos años, se permite sacar pasos a diestro y siniestro de forma, cuanto menos, católica. 

Las asociaciones cofrades, culturales y con otras denominaciones que no se encuentran en la Iglesia, que muchas sacan sus imágenes sin consagrar, y que se toman una de nuestras festividades más importantes por donde les viene en gana, cada vez van en mayor crecimiento. Y entiendo que hagan su labor de caridad, que realicen actos solidarios y todo lo que hacen las hermandades, estupendo.

Pero entonces, si sacar un paso solo supone crear una asociación y hacerse con una imagen y un paso procesional, así como pagar a una banda, ¿para qué queremos las hermandades? ¿No es todo tan fácil? Pues no. La Semana Santa es la que es, y bajo mi punto de vista, se debería mirar con lupa a aquellos que salen de la forma menos legal y católica. La Semana Santa tiene su lugar por Dios, ante todo, y por la Iglesia. No busquemos cambiar lo que no se puede.