Viendo todos los acontecimientos que se vienen sucediendo desde principios de marzo de este año, donde nuestros dirigentes escurren el bulto, porque son profesionales de ello y el ego de unos y otros no les deja ver la cruda realidad de lo que ocurre en nuestro país, no me resisto a dar mi visión sobre ciertas cuestiones.
Así, el pasado miércoles la Hermandad de la Macarena le dio un homenaje a Pepe Hidalgo en el primer aniversario de su fallecimiento con un concierto benéfico. Esos beneficios se van a destinar a las obras asistenciales y fines esenciales de la corporación. Todo un ejemplo a seguir.
A lo mejor si alguno de los dirigentes que escurren el bulto, hubiesen visto o leído el artículo o el concierto, otro gallo nos cantaría, pero dudo mucho de ello. Están tan ocupados con sus egos y con los aplausos de sus corre, ve y dile, que parecen herméticos a la realidad de nuestro país.
Y el homenaje que brindan a los fallecidos por esta pandemia, no dejó indiferente a casi nadie, fue triste y doloroso, ver tanta hipocresía por parte de esos que nos gobiernan y solo quieren no perder esos sillones que los ponen al frente de un país y lo mejor de todo les llenan sus alforjas, a costa de nuestros impuestos.
Es lamentable que la humanidad de nuestros dirigentes para unos sea maravillosa, intereses políticos con millones y entregando, lo que les piden, y para otros solo una ceremonia vacía y de una frialdad indigna de un país como España. Se ve muy exactamente lo que le importamos a nuestros dirigentes. Y tiempo al tiempo cuando acabe el tiempo estival.
No es cuestión baladí, pero es lo que tenemos y cómo casi siempre nos da igual o permanecemos callados. Alguna veces no entiendo que estemos mudos y no seamos capaces de reclamar más respeto por los nuestros y lo nuestro. Qué tenemos que hacer para dar un golpe en lo alto de la mesa.
Nos estamos acostumbrado a lo fácil y cómodo. Ya está bien, solo somos fuertes con nuestros vecinos que sabemos que lo están pasando mal y ahí demostramos nuestros dotes de genio. En vez de mostrarle nuestra mano y decir aquí la tienes para lo que necesites.
Sean felices y extrapólenlo no se lo guarden solo para ustedes. Mañana se acaban las vacaciones para unos y comienzan para otros, disfruten de cualquier manera que sea. Los que aún nos queda seguiremos esperando nuestro día.





