Incienso y carbón: Semana Santa 2023

Ya en el Lunes de Pascua, tras haber vivido una Semana Santa intensa, llena de emociones, y quizá la que más he disfrutado personalmente, es el momento de hacer un análisis de lo que he podido apreciar. El incienso con su nota dulce; el carbón para todo lo contrario.

Incienso para todas las hermandades y cofradías que han realizado de forma óptima sus Estaciones de Penitencia. El buen tiempo ha permitido que todas y cada una de nuestras corporaciones se echen a la calle sin ningún tipo de problema en cuanto a lo que clima se refiere. También es de alabar el comportamiento y actitud de los costaleros ante las altas temperaturas en las horas centrales del día. Incienso para todas las formaciones musicales que han seguido adelante y a aquellas que han puesto su buen hacer a las distintas hermandades. Y por supuesto, más y mucho incienso, a las hermandades que realizan sus labores sociales para ayudar a los más necesitados, así como aquellas que colaboran en tramos de sus recorridos con los niños TEA.

Ahora bien, como sabemos, el incienso no prende si no hay carbón, por lo cual siempre hay cosas que mejorar. En primer lugar, carbón para todas y cada una de las personas que siguen utilizando las sillitas para ver las procesiones y entorpecer el paso de la gente. Carbón para aquellos que buscan solo sus intereses en esta semana tan bonita, y no considera que hay más hermandades en la calle además de la suya. Carbón para el Consejo de Cofradías de la ciudad califal; no puede ocurrir más lo que sucedió el Lunes Santo con la hermandad de Ánimas. Carbón para el público que abandona a sus imágenes, que dejan solas a sus hermandades. Carbón para toda la organización del Santo Entierro Magno. Sigo pensando que no pinta nada hacer tal acto en Semana Santa, sino fuera de ella más bien. Hermandades como la del Sol se vieron solas por las calles, y hubo entradas en Campana con apenas público.

Y por último carbón para todo aquel que vive sin amor. Creo que sin amor, no se puede vivir la Semana Santa.