Incienso y carbón

Si por algo se ha caracterizado 2018, es por haber sido el año de los cambios, que por una parte han sido adecuados y por otra parte quizá no. Por ello, hay regalos de Reyes de incienso y de carbón.

Bajo mi punto de vista, incienso a todas las personas las cuales, sin ser creyentes o tener unas creencias distintas, respetan a los cristianos sin ningún tipo de problemas. Mucha gente debería tener en cuenta este valor tan imprescindible como es el respeto. Incienso para las hermandades de Santa Genoveva, Aguas y Exaltación, por confiar en formaciones musicales no-sevillanas y con un gran nivel que nada tiene que envidiar a otras formaciones.

Más incienso para aquellos cofrades que respetan y son capaces de entender que haya formaciones de fuera que puedan entrar en Sevilla. Y el último regalo de incienso, para las tres bandas que se han atrevido a grabar trabajos discográficos: Redención, Centuria y Cigarreras; chapó para cada trabajo realizado, aun sabiendo que en estos tiempos no puede salir muy rentable.

Por otra parte, carbón (y en cantidad) a aquellas personas que no saben ni conocen lo que es el respeto, entre personas, religiones, etc. Carbón para los hooligans cofrades que hacen campañas contra hermandades y bandas. También para aquellos que se excusan con un concepto nuevo en las cofradías en este año: “Los contratos morales”. Por supuesto, para aquellos que juzgan cada paso que se da, sin conocer nada. Y para acabar, carbón para todo el que crea que lo de su ciudad, solo es de su ciudad, sin haber cabida para nada más.

Como pude oír el otro día en un medio cofrade, y lo comparto, la Semana Santa está viviendo una transición, y así hay que aceptarla.

Tengan todos una feliz entrada de año.