El hermano mayor de la Hermandad de la Macarena, José Antonio Fernández Cabrero, ha descartado ante los micrófonos de Macarena Televisión la posibilidad de que la Virgen de la Esperanza protagoniza una salida extraordinaria con motivo de la concesión de la Rosa de Oro anunciada el pasado 22 de septiembre, toda vez que el acto de entrega de la distinción se producirá en las vísperas del Congreso de Hermandades que acogerá la ciudad de Sevilla, coincidiendo con el puente de la Inmaculada, cuyo punto culminante será la Procesión Magna en la que participará la dolorosa de San Gil.
Lo que no ha descartado, aunque lo ha dejado en el aire, habida cuenta de que debe ser adoptada la decisión por la Junta de Gobierno de la Hermandad, considerando múltiples factores, es que el acto de entrega se haga en algún lugar al aire libre. «Somos expertos en ello», ha subrayado el hermano mayor en su intervención, indicando que la basílica es pequeña para la cantidad de gente que querrá estar presente en este acontecimiento. Fernández Cabrero ha reconocido que lo están valorando y trabajando en ello, no descartando esta opción pero tampoco que finalmente tenga lugar en el interior del templo macareno.
El Hermano Mayor contó cómo ha sido el proceso de seis años que ha culminado con la concesión de la Rosa de Oro a la Santísima Virgen de la Esperanza Macarena por parte del Papa Francisco. Según el Hermano Mayor, la devoción transmitida de generación en generación de macarenos, la universalidad de la devoción a la Virgen de la Esperanza y su poder evangelizador son las claves que ha valorado el Santo Padre para conceder la Rosa de Oro. El Hermano Mayor agradeció el trabajo incansable durante 6 años de su Junta de Gobierno y la intervención del Arzobispo de Sevilla, además del apoyo de los Rectores de la Basílica Antonio Mellet y José María Losada, para lograr la concesión. Y cómo no, agradeció a los macarenos que hayan alimentado e incrementado la devoción a la Santísima Virgen de la Esperanza Macarena hasta convertirla en universal.
El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, comunicaba el pasado domingo la concesión de la Rosa de Oro por parte del papa Francisco a María Santísima de la Esperanza Macarena. El anuncio tuvo lugar en la basílica de la Esperanza Macarena, tras el rezo del Ángelus. El nuncio apostólico en España, monseñor Bernardito C. Auza, fue el encargado de trasladar al arzobispo el mensaje de la Secretaría de Estado de Su Santidad con la concesión de tan alta distinción pontificia.
Monseñor Edgar Peña Parra, sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado y enviado especial del papa Francisco para el II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, que tendrá lugar del 4 al 8 de diciembre, será el encargado de llevar la Rosa de Oro en nombre de su Santidad, y la colocará a los pies de la venerada Imagen de María Santísima de la Esperanza Macarena. El acto de entrega se hará en las vísperas de la apertura del II Congreso Internacional.
El arzobispo de Sevilla se trasladó el pasado domingo a la basílica de la Macarena para anunciar esta noticia junto al rector del templo, José María Losada; el hermano mayor, José Antonio Fernández Cabrero, al frente de la junta de gobierno de la corporación; y un nutrido grupo de fieles que se congregaron en el templo. La Rosa de Oro muestra la vinculación entre el Papa y su profunda devoción mariana. La Virgen de la Esperanza Macarena será la tercera imagen que reciba en España la Rosa de Oro, tras la Virgen de la Cabeza (2009) y la Virgen de Montserrat (2023).
Tras el anuncio por parte del arzobispo de Sevilla, el hermano mayor, visiblemente emocionado, agradeció al Santo Padre la concesión de la Rosa de Oro y renovó el permanente compromiso de la hermandad de seguir evangelizando incansablemente. Posteriormente invitó a todos los presentes a prepararse espiritualmente para este acontecimiento histórico en la hermandad. Subrayó que esta distinción pontificia es un reconocimiento a la piedad popular y mariana de toda la Archidiócesis de Sevilla, y agradeció al arzobispo su presencia y cercanía para que el Santo Padre haya otorgado este regalo que llenará del buen olor de Cristo la basílica de la Esperanza Macarena. Con el canto de la Salve concluyó el acto.
La rosa de oro simboliza la bendición papal
La Rosa de Oro es un regalo exclusivo de los pontífices para expresar reverencia a la Virgen María. Tiene raíces antiguas y simboliza la bendición papal. La tradición se remonta al papa León IX, que la instauró en 1049. A lo largo de los siglos se ha regalado a monasterios, santuarios, soberanos y personalidades destacadas en reconocimiento a su compromiso con la fe y el bien común. Antiguamente la Rosa de Oro también se concedía a las reinas, entre ellas Isabel la Católica, que fue la primera monarca en recibirla en 1493 por concesión de Inocencio VIII. Es en la segunda mitad del siglo XX cuando las entregas de la Rosa de Oro fueron escasas, comenzando a concederse a santuarios marianos.
La Rosa de Oro está realizada en plata con un baño de oro y representa a un rosal con flores, botones y hojas, todo ello colocado en un vaso de plata de estilo renacentista y con el escudo papal. La Rosa de Oro es bendecida por el Papa el cuarto domingo de Cuaresma, o Laetare. Este domingo es el que mejor expresa el significado de la Rosa, ya que anticipa en medio de la Cuaresma la Resurrección de Cristo y la alegría por ella. De hecho, la liturgia de ese domingo también se reviste de ese color. La Rosa de Oro es un sacramental al ser ungida con el Santo Crisma e incienso, quedando de esta manera consagrada.
La Rosa de oro desde el Concilio Vaticano II
Tras el Concilio Vaticano II (1962-1965) la Rosa de Oro ha sido concedida a devociones marianas de gran veneración, a las que se unirá el próximo mes de diciembre María Santísima de la Esperanza Macarena. El papa san Pablo VI hizo cuatro entregas de la Rosa de Oro durante su pontificado (1963-1978). San Juan Pablo II hizo ocho entregas y Benedicto XVI once. Por su parte, el papa Francisco habrá entregado trece distinciones durante su pontificado con la Rosa de Oro a la Esperanza Macarena.
Como curiosidad, Fátima tiene tres Rosas de Oro. La primera la concedió san Pablo VI, en la sesión del 21 de noviembre de 1964 del Concilio Vaticano II y bendecida por el mismo Papa el 28 de marzo de 1965. Fue entregada en Fátima por el cardenal legado Fernando Cento, en mayo de 1965. La segunda la entregó Benedicto XVI durante su visita a Fátima el 12 de mayo de 2010. Y la tercera Rosa de Oro es una concesión del papa Francisco fechada el 12 de mayo de 2017.
Concesiones de los últimos pontífices
Rosas de Oro concedidas por san Pablo VI: Al santuario de la Natividad de Belén (1963); Nuestra Señora de Fátima, Portugal (1965); Nuestra Señora de Guadalupe, México (1966) y Nuestra Señora de Aparecida, Brasil (1967).
San Juan Pablo II concedió estas distinciones: Santuario de Jasna Góra, Polonia (1979), santuario de Knock, Irlanda (1979), Nuestra Señora de Luján, Argentina (1982), santuario de Matka Boża Kalwaryjska, Polonia (1987), Nuestra Señora de la Evangelización en Lima, Perú (1988), Nuestra Señora de la Concepción del Sameiro, Portugal (2003), oratorio de San José, Quebec, Canadá (2004) y Nuestra Señora de Lourdes, Francia (2004).
Benedicto XVI concedió once: Nuestra Señora de Jasna Gora, Częstochowa, Polonia (2006), Nuestra Señora de Aparecida, Brasil (2007), basílica de Mariazell, Austria (2007), santuario nacional de la Inmaculada Concepción, Estados Unidos (2008), Nuestra Señora de Bonaria, Cagliari, Italia (2008), Nuestra Señora de Pompeya, Campania, Italia (2008), Nuestra Señora de Europa, Gibraltar (2009), Virgen de la Cabeza, Jaén, España (2009), Nuestra Señora de Ta ‘Pinu (2010), Nuestra Señora de Fátima (2010), Nuestra Señora del Socorro de Valencia, Venezuela (2010), Santuario de Nuestra Señora del Valle de Chile (2010) y Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Cuba (2012).
Rosas de oro concedidas por el papa Francisco: Nuestra Señora de Guadalupe, México (2013), Nuestra Señora del Cobre en Cuba, (2015), Nuestra Señora de Czestochowa, Polonia,(2016), La Virgen de Fátima (2017), Nuestra Señora de la Antigua, Panamá (2019), Nuestra Señora de Csíksomlyó, Rumanía (2019), Bienaventurada Virgen María de los Dolores de Šaštín, patrona de Eslovaquia (2021), Nuestra Señora de la Altagracia de la República Dominicana (2022), a Virgen del Rosario de Chiquinquirá, en Venezuela (2022), La Virgen de Ta’Pinu, en Malta (2023), el icono de la Virgen Salus Populi Romani, en la basílica de Santa María la Mayor, en Roma (2023), la Virgen de Montserrat (2023) y, finalmente, la imagen de la Santísima Virgen de la Esperanza Macarena (2024).













