José Luis Notario, actual consiliario segundo de la Hermandad de la Macarena, ha oficializado su intención de aspirar al cargo de Hermano Mayor con un mensaje a los hermanos cargado de sentimiento, gratitud y visión de futuro. La declaración se ha hecho pública a través de la página web de su candidatura, bajo el lema “Simplemente macarenos”, y en ella Notario ha compartido un relato profundamente personal sobre su vinculación con la corporación de San Gil, su trayectoria de servicio y los motivos que le llevan a dar este paso.
“El pasado Viernes Santo por la mañana, una vez arriados en el suelo los cuatro zancos del paso de la Virgen, como manda la tradición en nuestra Hermandad, le comuniqué a nuestro Hermano Mayor mi intención de presentar candidatura a sucederle”, comienza diciendo en su carta. El candidato quiso esperar unos días para comunicarlo también a sus compañeros de junta de gobierno, y solo entonces compartirlo públicamente con todos los hermanos.
Notario se define como “macareno desde que nací” y recuerda cómo, hace más de veinticinco años, se incorporó al cuerpo de diputados atendiendo la llamada de Paco Cossío. Quince años más tarde, el 24 de mayo de 2014, juraba su cargo como oficial “delante del paso de la Virgen de la Esperanza instantes antes de salir hacia la Catedral para conmemorar el Cincuentenario de su Coronación”.
Su hoja de servicio en la Hermandad abarca doce años ininterrumpidos en cargos de responsabilidad, habiendo desempeñado las funciones de Mayordomo del Rosario, Fiscal, Mayordomo de la Esperanza y Consiliario de Cultos. Desde esta experiencia acumulada, lanza un primer mensaje claro: “El primer sentimiento que os quiero expresar es de profundo agradecimiento”.
A lo largo de su carta, el candidato no escatima elogios a quienes le precedieron. Agradece los aprendizajes vividos bajo el liderazgo de Manolo García y José Antonio Fernández Cabrero, a quien menciona de forma especial: “Dios te bendiga, querido Jose”. También extiende su gratitud a todos los compañeros que lo han acompañado en los tres mandatos en los que ha formado parte del gobierno de la Hermandad.
Sobre su motivación para presentarse, es tajante: “Me presento a Hermano Mayor por responsabilidad con vosotros y por responsabilidad con nuestra Hermandad”, expresando que esta decisión es una extensión de su vocación cristiana y de servicio. “Es mi forma de intentar devolver al Señor y a la Virgen lo que ellos me dan con creces: fe, familia, salud, trabajo, amigos, ser macareno… y muchas cosas más”.
Uno de los momentos más sentidos del escrito lo dedica a los nazarenos, colectivo con el que mantiene un fuerte vínculo personal. “Mi admiración por vosotros no para de crecer”, afirma. “Si tuviera que explicar la verdadera comunión cristiana, invitaría a cualquiera a vivir y sentir nuestra Cofradía”, desde la Cruz de Guía hasta el último músico de la Banda del Carmen. Describe con viveza la experiencia de la Estación de Penitencia, con esa “llegada cansada, exhausta, pero llena de esperanza”, que para él resume el orgullo de ser macareno.
La candidatura de Notario no solo apela al sentimiento, sino también a una visión estructurada de futuro basada en la continuidad del modelo de hermandad implantado en los últimos años. Recuerda que desde 2017 se impulsó “un modelo social de Hermandad basado en la aproximación a la realidad y en la escucha activa”, que ha permitido que “una media cercana a los 1.000 nuevos hermanos y hermanas se inscriban cada año en la Hermandad y que la nómina de nuestra Cofradía crezca una media de 300 nazarenos en cada Estación de Penitencia”.
A la luz de ese crecimiento, aboga por una gestión responsable de los recursos: “Sin renunciar al obligado ‘cuidado de la Casa Común’ que nos pide la Iglesia y a la preservación, mejora y enriquecimiento de nuestro patrimonio material e inmaterial”, así como por mantener el eje que marcan las Reglas: “el culto, la formación y la caridad, y ahora también la evangelización”.
Consciente de los desafíos del presente, lanza un mensaje de esperanza y renovación: “Aspiro a evolucionar ese modelo de Hermandad y pienso que debemos abordar nuestro futuro con serenidad, sin renuncias, sin miedo a la novedad, confiando en el Espíritu Santo”. Apuesta por dar entrada a nuevas generaciones y por incorporar el talento de las hermanas al gobierno de la corporación, “siguiendo el anhelo de nuestro querido Papa Francisco”.
Finalmente, se dirige directamente a cada hermano con una visión integradora: “Con el hermano pequeño, formación e ilusión; con el hermano joven, vocación y valores; y con el hermano adulto y el veterano, escucha, compañía y reconocimiento”. En ese marco, reitera que su proyecto se basa en la igualdad fraterna: “Un macareno más que quiere trabajar por nuestra Hermandad junto a todos vosotros, todos igualados por lo que somos, macarenos sin más”.
El anuncio de José Luis Notario se suma así al ya realizado por Eduardo Dávila Miura, actual teniente de Hermano Mayor, consolidando un proceso electoral que se perfila como uno de los más intensos y participativos en la reciente historia de la Hermandad.





