José Luis Notario propone una Misión de la Esperanza permanente en el “barrio de barrios” de la Macarena

La candidatura de José Luis Notario a Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena ha presentado un extenso documento titulado Manifiesto por una acción caritativa renovada, en el que se perfila una ambiciosa estrategia de asistencia social que aspira a consolidar una “Misión de la Esperanza permanente” en la zona norte de la ciudad. El proyecto, de carácter estructural y transformador, pretende extender la acción caritativa macarena a 28 barrios que suman una población superior a 130.000 habitantes, integrando a las más de veinte parroquias, hermandades y asociaciones de fieles del entorno.

El manifiesto parte de una convicción histórica: la Hermandad de la Macarena, fundada en 1595, es “el operador social más antiguo de nuestro barrio”. Desde entonces, su labor asistencial ha sido una seña de identidad de los macarenos, expresión viva de la fe y el mandato evangélico de “os conocerán por el amor” (Jn 13,35). Notario propone ahora profundizar en esa tradición y responder a la llamada de la Iglesia que exhorta a “salir a las periferias en busca de nuestros hermanos más necesitados y dolientes”.

Una misión de largo aliento para el “barrio de barrios”

El programa expone que ha llegado “el tiempo de las misiones”, y que la Hermandad debe asumir el desafío de ser agente de transformación social en los territorios más vulnerables de Sevilla. La llamada “Misión de la Esperanza” abarcará la Macarena intramuros y extramuros, con barrios tan castigados como el Polígono Norte, El Cerezo, San Jerónimo, Pino Montano o Valdezorras, algunos de ellos situados entre los de menor renta de España y Europa.

La propuesta subraya la necesidad de actuar sobre las causas del sufrimiento —la pobreza, la soledad, la exclusión o la falta de oportunidades— mediante una asistencia coordinada, estructurada y duradera. Para ello, la Hermandad pondrá a disposición de las parroquias y entidades locales “el modelo y la experiencia de nuestra Asistencia Social”, ofreciendo voluntariado, recursos humanos y materiales, y colaborando en la elaboración de planes específicos en cada zona. El objetivo es, según el texto, aprender también de las hermandades y asociaciones que ya operan en esos lugares, “verdaderos ejemplos de caridad activa y compromiso cristiano”.

Notario ilustra su planteamiento con un ejemplo concreto: si en un barrio la parroquia detecta una necesidad urgente de alimentos, la Hermandad “exportará su modelo de Despensa Macarena” para atender esa carencia de forma inmediata y coordinada. Ese método, asegura, podrá reproducirse en otros ámbitos —como la salud, la educación o el acompañamiento personal— para ofrecer una “caricia de Esperanza” que alivie las penurias del entorno.

Una Asistencia Social “inteligente” y transformadora

La candidatura plantea, además, una modernización profunda de la estructura asistencial. José Luis Notario insiste en que “no basta con querer ayudar, sino que hay que saber ayudar”. En un barrio con realidades sociales tan diversas, la caridad debe gestionarse con conocimiento, planificación y análisis. Con ese propósito, la Hermandad desarrollará un estudio socioeconómico denominado Caminos de Esperanza, fruto de un convenio de colaboración con la Universidad Loyola Andalucía y su Instituto de Investigación en Políticas para la Transformación Social (IPTS).

Dicha investigación permitirá identificar los focos de necesidad, diseñar estrategias de intervención y gestionar los recursos de forma eficiente, garantizando que la Misión de la Esperanza tenga un impacto real en la transformación social. Notario sostiene que este esfuerzo permitirá compatibilizar la nueva misión con el crecimiento de los más de 25 programas de actuación que hoy integran la Asistencia Social de la Hermandad: desde la Despensa Macarena y el Banco de la Esperanza hasta la Pastoral Carcelaria, el Programa Onna, la cooperación internacional o las becas universitarias.

El “cuarto manto” de la Virgen: la caridad macarena

En su manifiesto, José Luis Notario describe la labor social de la corporación como “el cuarto manto de la Virgen de la Esperanza”, un manto “invisible, pero tan macareno y portentoso como los de salida”, tejido con hilos de amor y solidaridad. Esa metáfora resume la visión espiritual que sustenta su propuesta: la caridad como prolongación del amor de la Virgen hacia sus hijos más necesitados.

La Hermandad, que a lo largo de más de cuatro siglos ha mantenido una acción caritativa “viva, activa y esperanzada”, pretende ahora dar un salto cualitativo en su estructura asistencial. La propuesta incluye la creación de nuevas redes de conocimiento que permitan atender con mayor precisión a los hermanos macarenos que padecen necesidad, “la mayoría de las veces de manera callada”.

El manifiesto recuerda las palabras de san Juan Pablo II, quien invitaba a practicar una caridad que “promueva no tanto la eficacia de las ayudas prestadas, sino la capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre”, de modo que la ayuda “sea sentida no como limosna humillante, sino como un compartir fraterno”.

El voluntariado macareno: 18.000 corazones llamados al servicio

El candidato se dirige también a los más de 18.000 hermanos de la corporación, invitándolos a “mostrar esa Esperanza Nuestra a quienes más la necesitan”. Propone que al menos un 10% de la nómina de hermanos se incorpore al voluntariado de la Asistencia Social, convirtiéndose en portadores de esa caridad activa que identifica a los macarenos.

Para facilitarlo, la candidatura prevé la elaboración de un Código del Voluntariado Macareno, un documento normativo que se integrará en el Reglamento de Régimen Interno de la Asistencia Social y que recogerá los compromisos, derechos, formación y reconocimiento de los voluntarios. Notario asegura que esta medida reforzará la participación y dará mayor cohesión a la acción caritativa de la Hermandad.

Una Hermandad al servicio de la ciudad

La propuesta de José Luis Notario culmina con una reflexión que resume el espíritu de su programa: la Asistencia Social macarena “no es un fin en sí misma, sino la herramienta que canaliza la caridad que ejercen nuestros hermanos, colaboradores y donantes”. Su propósito, afirma, es que la Hermandad siga siendo un referente espiritual y social en Sevilla, capaz de conjugar la devoción secular a la Virgen de la Esperanza con una respuesta concreta a las necesidades del siglo XXI.

Así, la candidatura plantea una Misión de la Esperanza permanente, inteligente y transformadora, que actúe como la “caricia de la Esperanza a los que más sufren”, llevando el mensaje del Señor de la Sentencia —“dadles vosotros de comer”— al corazón de los barrios donde la desesperanza todavía tiene rostro.