Córdoba, De Cerca

Juan Jiménez y Pablo Porras: «La imagen puede resultar técnica y estilísticamente maravillosa, pero si carece de misticismo realmente carece de todo»

El tándem de imagineros cordobeses Pablo Porras Castro y Juan Jiménez González, autores, entre otras, de la maravillosa María Santísima de la Quinta Angustia, que hace unos años volvieron a asombrar al universo cofrade con la imagen de Nuestra Señora María Santísima de la Concepción Reina de los Ángeles, han sido los artífices de la hechura de Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder.

A escasos minutos de que la imponente imagen del Nazareno de la Quinta Angustia sea desvelada para todo el universo cofrade, los imagineros han repasado para los lectores de Gente de Paz todos los pormenores de una obra muy importante en sus ya de por sí relevantes carreras. Una hechura cargada de instantes que permanecerán para siempre anclados en sus memorias y de detalles que ya son parte de sus vidas… 

– ¿En qué elementos de la talla debe detener o les gustaría que detuviera su mirada el espectador?

Es un poco difícil, será el espectador quien saque la conclusión de los detalles cuando se ponga frente a la imagen. Nos gustaría que se mirara el conjunto general de la talla, lo que la imagen dice en sí con la expresividad de su cuerpo, de su zancada, del reclinado de su cabeza, su rostro, sus manos, sus pies, y todo ese conjunto de detalles que hacen la expresividad total de la que nos va a hablar la imagen.

«Nos gustaría que se mirara el conjunto general de la talla, lo que la imagen dice en sí»

– ¿Qué porcentaje le otorgan a la unción sagrada a la hora de crear una imagen devocional?

En cuanto a la unción, estamos hablando Pablo y yo de que el porcentaje que se le intenta otorgar a una imagen es del 100%, aunque claro, no existe una fórmula matemática que nos pueda decir que existe esa unción. Es algo que puede surgir por sí solo, llegando a ser un poco místico, a veces se encuentra y otras no, es algo muy importante en la imagen.

Para nosotros esa es la diferencia que encontramos cuando una imagen está realizada por un escultor o por un escultor-imaginero. El desarrollo es diferente, es primordial para una imagen de estas características que la unción esté en un primer plano, incluso que llegue a ser mayor que la propia parte técnica de la obra.

«Es primordial para una imagen de estas características que la unción esté en un primer plano, incluso que llegue a ser mayor que la propia parte técnica de la obra»

– No les voy a preguntar, porque imagino que estarán cansados de que se les pregunte al respecto, cómo se puede concebir y materializar una imagen entre dos artistas, pero sí: cuando mira cada uno de ustedes al Señor, ¿qué encuentra Pablo Porras y Juan Jiménez de sí mismos en su hechura?

Es una pregunta muy frecuente, nosotros siempre jugamos con el hándicap de que es beneficioso para la imagen la fusión de ambos pareceres, aunando conclusiones de cada parte para la finalización de la obra de arte en su máximo esplendor, cediendo cada uno en distintos aspectos por el bien de la imagen, quedando la impronta que desde un inicio hemos pensado para ella.

Lo que intentamos representar siempre tanto Pablo como yo es reflejar lo mejor y más puro de nuestro amor a Dios y a su Santísima Madre, nos dejamos llevar siempre con el convencimiento y la entrega para que el resultado final sea digno de la grandeza de Dios y que su Santísima Madre también profesa.

«Ha sido una concepción nuestra del Señor con una corona de espinas que fuera un elemento puro y clásico, intocable»

– ¿Por qué se decidió que la corona de espinas formase parte de la talla?

Simplemente ha sido una concepción nuestra del Señor con una corona de espinas que fuera un elemento puro y clásico, intocable, y que la imagen siempre tuviera la impresión y el añadido impreso en su imagen que no pudiera ser de quitar y poner y que el Cristo tuviera siempre el mismo impacto estético.

«Es muy importante el clasicismo de la imagen imponiendo el estilo propio de la Hermandad»

– La imagen ha sido complementada por una cruz y elementos de orfebrería (cantoneras, potencias… -de salida y de capilla-) realizados por los mejores artistas y artesanos. Háblenos de ellos.

Te puedo resaltar que para nosotros ha sido un verdadero honor contar con la colaboración de Enrique Lobo Lozano, que fue quien talló la cruz de salida y de capilla de Jesús del Gran Poder de Sevilla, así como la que este año estrenará el Cristo de las Tres Caídas de Triana, la de la Mortaja, Viñeros de Málaga y muchísimas Hermandades. Estamos hablando de un personaje conocido en el mundo cofrade y que posee unas cualidades tremendas en este trabajo. Él ha sido quien ha realizado tanto la cruz de salida como la de capilla, realizadas en madera del cedro del Canadá, siendo totalmente hueca por lo que aligera el peso.

Por otra parte tengo que resaltar la figura de otra persona muy reconocida en el mundo cofrade, Enrique Gonzálvez González, que ha realizado los anclajes del Señor sobre la peana así como todo el sistema de articulaciones cogida de cruz de titanio y todo lo que conlleva a la estructura «fuerte» del Señor. Una persona que ha resuelto y trabajado en Hermandades muy importantes de la ciudad de Sevilla y otros puntos de Andalucía. El trabajo más grandioso que se le conoce, presentado hace dos días, ha sido toda la carpintería y el montaje del paso del Nazareno del Cerro de Sevilla.

Luego las cruces han sido complementadas por el diseño de Álvaro Abril para la cruz de salida y para las potencias de salida, que a su vez han sido ejecutadas por Manuel Valera y, en la cruz de capilla y las potencias de capilla, realizadas en plata de ley, han sido realizadas por Daniel Porras Castro, que es quien realizara la corona de la Quinta Angustia y su diadema y otras joyas que la Señora viene portando.

Tengo que destacar que tanto la cruz de capilla como las cantoneras de capillas, el juego de gemelos y broche para el pasador del Señor han sido diseñados por mí, y es tal cual la estética que tanto Pablo como yo veíamos para la imagen del Señor tanto en sus potencias como en sus cantoneras, dada la importancia del clasicismo de la imagen imponiendo el estilo propio de la Hermandad que ya veníamos intentando definir con esos cuajos típicos de brillante y amatista y ese diseño clásico-barroco que en próximos días podremos ver tanto en sus potencias como en sus cantoneras.

«Para nosotros era esencial que la imagen representara todo su máximo poder, fuerza, entrega y amor hacia la humanidad, con la fuerza y hombría que solo podría llevar el Hijo de Dios ante un sacrificio tan tremendo»

– Viendo al Señor resulta evidente la traslación de la advocación que han logrado imprimir a la imagen. En su Soberano Poder Él puede con la cruz que ha decidido llegar. Explíquennos cómo han logrado esta sensación y hasta qué punto es esencial en la concepción de la obra.

Para nosotros era esencial que la imagen representara todo su máximo poder, fuerza, entrega y amor hacia la humanidad, con la fuerza y hombría que solo podría llevar el Hijo de Dios ante un sacrificio tan tremendo. Intentamos desde el primer momento que el punto máximo de la imagen era que portara con la mayor virilidad posible esa imagen del Señor tirando de la cruz hacia el calvario.

«Para nosotros esa sensación de movimiento se ha logrado a través de un trabajo verdaderamente importante, un estudio anatómico que ha implicado muchas horas de trabajo»

– ¿Es el movimiento otra de las características mas importantes de la imagen? ¿Por qué? ¿Cómo han logrado esa sensación de movimiento?

Es una de las características más importantes, la imagen no solo debe de ir con la mayor virilidad y fuerza hacia el calvario, sino que la imagen tiene que tener ese movimiento acentuado en cuanto a la zancada y la caída del cuerpo. Es muy importante que no se desvirtúe esa imagen que últimamente quizá está pasando un poco inadvertida, no podemos olvidar cuándo estamos hablando de una imagen procesional, que además de estar en su altar, también habrá de ser venerada sobre un paso, teniendo una complexión anatómica que atraiga. 

Para nosotros esa sensación de movimiento se ha logrado a través de un trabajo verdaderamente importante, un estudio anatómico que ha implicado muchas horas de trabajo y siempre bebiendo de fuentes de los grandes de la imaginería del siglo XVII, Juan de Mesa y Martínez Montañés. Las imágenes de las que quizá hemos podido beber más en cuanto a tomar referencias de forma y estructura han podido ser el Cristo de Juan de Mesa de la Rambla, el Gran Poder y Pasión de Martínez Montañés. Ahí puede quedar aunado el proceso y el estudio que hemos realizado, anatómico, para poder llevar la imagen a esa forma y ese contexto que está representando.

«Las imágenes de las que quizá hemos podido beber más en cuanto a tomar referencias de forma y estructura han podido ser el Cristo de Juan de Mesa de la Rambla, el Gran Poder y Pasión de Martínez Montañés»

– ¿Qué momento específico del Vía Crucis representa el Soberano Poder?

Tanto para Pablo como para mí tenemos claro que ni nosotros mismos sabemos si ha caído una, dos, tres o cuántas veces, simplemente el Señor porta la cruz con esa fuerza y hombría y el amor que solo Jesús puede llevar ese madero. Evidentemente tiene signos de ese calvario y de esa Pasión que ya viene a sus espaldas con el martirio que el Señor lleva en su cuerpo. El momento específico es algo que solamente Él podría saber.

«Ni nosotros mismos sabemos si ha caído una, dos, tres o cuántas veces (…) El momento específico es algo que solamente Él podría saber»

– ¿Cómo ha sido la participación del Obispo de Córdoba en la hechura de la imagen?

Para nosotros ha sido uno de los momentos más significativos y sentimentales dentro del proyecto de la realización del Señor del Soberano Poder. Ha sido un verdadero honor contar con la visita de Monseñor Demetrio Fernández, quien asistió y pudo colaborar en el anclado de la cabeza del Señor sobre su cuerpo, día en el que él mismo introduce dentro del torso del Señor un plumier de madera con un pergamino personalizado y él mismo fue quien lo introdujo en el torso, y, al tiempo, también selló la cabeza del Señor sobre el cuerpo.

Para nosotros, contar con el apoyo del Obispo de la ciudad, así como su visto bueno sobre la imagen, ha sido uno de los momentos de mayor placer espiritual que hemos podido sentir, siempre estaremos agradecidos de corazón por su confianza y entrega. Ha sido uno de los momentos más sentimentales y que más pueden colmar nuestro corazón.

«Ha sido un verdadero honor contar con la visita de Monseñor Demetrio Fernández, quien asistió y pudo colaborar en el anclado de la cabeza del Señor sobre su cuerpo»

– ¿El misticismo es esencial en la imaginería religiosa? ¿De qué porcentaje de misticismo está dotado el Soberano Poder?

El misticismo es algo palpable, no se puede comprar, vender ni buscar. En una imagen sagrada es algo esencial, no se busca: está o no está. Depende mucho de la persona que se planta frente a ella. La imagen puede resultar técnicamente y estilísticamente maravillosa, pero si la imagen carece de misticismo realmente carece de todo, puesto que no estamos hablando de una imagen que solamente deba representar una parte humana, que verdaderamente debe ser humano, humilde, sino que tiene que representar una imagen divina, celestial, que no solo es la imagen humana. 

Es lo que marca la diferencia en una imagen religiosa, es ese misticismo que trasciende los límites de lo humano para convertirse en divino. Hay que tener muy en cuenta que no se trata de una pieza escultórica para exponerse en un museo, sino que estamos hablando de una pieza que estará expuesta a un culto religioso, por lo que deberá conmover y transmitir la paz y todo lo divino que solamente pueden transmitir la Madre de Dios y su Hijo.

«La imagen puede resultar técnicamente y estilísticamente maravillosa, pero si la imagen carece de misticismo realmente carece de todo»

– De alguna manera, y entendiendo que para un autor todas sus obras son importantes, ¿ésta imagen es especial para sus autores? ¿Sienten que es un hito en su trayectoria?

Todas las obras que salen del taller son verdaderamente importantes, sean para la ciudad más importante o para el pueblo menos conocido. nosotros intentamos siempre imponer a la imagen lo máximo de todo lo que venimos hablando durante esta entrevista. Es algo que se intenta imprimir en todas las imágenes. Comprendemos que el hito es algo que se puede o no se puede ganar en la imagen con el tiempo, será el propio espectador y la devoción que pueda causar a lo largo del tiempo la que pueda crear ese hito en la trayectoria de un artista.

Si consideráramos que la última imagen salida del taller fuera nuestro hito en nuestra trayectoria profesional parecería que lo tenemos todo hecho. Para un artista la superación es importante, el afán de poder superar lo que ya has hecho. Por lo tanto, para nosotros no puede ser un hito, sin restar el cariño que se le profesa a esta Pro Hermandad con la que estamos aunados desde un principio, con el sello que le quisimos dar a la Quinta Angustia, ni el agradecimiento que tenemos de poder tener en la misma ciudad a la titular de la Hermandad y al Señor que hoy ya llega y se suma a ese gran proyecto de la corporación y este sueño imaginero que comenzó hace ya 16 años.

«Para un artista la superación es importante, el afán de poder superar lo que ya has hecho»

– Satisfacción, nerviosismo, incertidumbre, responsabilidad… ¿qué sentimiento les embarga en los instantes previos a que la imagen sea bendecida y conocida por el mundo entero?

El sentimiento que nos invade claramente es tal cual, satisfacción, nerviosismo, incertidumbre, responsabilidad… es algo que no hacemos para nosotros, sino para los demás. Se busca llegar a consolar, conmover, transmitir esa paz a los demás. A esto se suma la presión que sentimos de tener que representar al hijo de Dios en toda su plenitud, fuerza y virilidad, camino del calvario cargando la cruz de los pecados de todo el mundo.

«Hemos decidido que lleve un detalle en la corona de espinas en su parte lateral derecha…»

– La imagen está cargada de detalles que la convierten en única, pero hay uno especialmente llamativo, en concreto en su corona de espinas. Ya pueden desvelarnos cuál es…

Como sello propio del taller, el Cristo no ha sido firmado, sino que hemos decidido que lleve un detalle en la corona de espinas en su parte lateral derecha, y es que porta una abeja reina posada sobre la corona, realizada en madera de cedro real, policromada al natural con los tonos propios de la misma. Para nosotros fue la manera de representar al rey de la creación y la creadora de la vida a través de la abeja y su polinización, posteriormente nos hemos encontrado con que este elemento tiene simbología eucarística.

El pregón pascual hace alusión a la abeja reina, portadora de la cera, que crea la lámpara de luz que dará luz a los sacramentos del mundo, el cirio pascual. Es algo importante para nosotros, ya que supone nuestra firma en el Cristo en la corona del Señor. Se trata del único ser vivo que tiene la dignidad de posarse sobre el Señor.