El regreso desde la Mezquita-Catedral estará a cargo de la Agrupación Musical Angustias de Alcalá la Real
La Hermandad del Huerto de Cabra ha dado a conocer detalles de gran relevancia relativos a su participación en el Vía Crucis Magno “Córdoba, Vía Sacra de Occidente”, evento extraordinario que tendrá lugar el próximo 11 de octubre con motivo de la conmemoración del sexto centenario del inicio del rezo público del Vía Crucis en Europa occidental, impulsado por el Beato Álvaro de Córdoba, insigne dominico cuya labor evangelizadora en el siglo XV le convirtió en patrón de las cofradías cordobesas.
Para tan señalado acontecimiento, la hermandad ha confiado el acompañamiento musical de sus traslados a dos agrupaciones profundamente arraigadas en su trayectoria reciente, bandas que no sólo han demostrado solvencia y calidad, sino también un vínculo afectivo con la corporación del Domingo de Ramos egabrense.
El traslado de ida hacia la Santa Iglesia Catedral, donde se celebrará el solemne acto piadoso, estará ambientado por los sones de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención de Sevilla, formación que por tercera vez caminará tras el misterio del Señor de las Penas en su representación del pasaje evangélico de la Oración en el Huerto. Desde la hermandad se ha destacado no solo el prestigio artístico de esta agrupación sevillana, sino la cercanía y disposición que siempre ha mostrado hacia la cofradía cordobesa. “La Redención forma ya parte de nuestra historia y de nuestros corazones”, han manifestado emocionados.
El regreso desde la Catedral a la parroquia de San Fernando, fijado para el 18 de octubre, estará marcado por la presencia musical de la Agrupación Musical Angustias de Alcalá la Real, banda que ha acompañado a esta hermandad en anteriores ocasiones y que vuelve a Córdoba para sellar una vez más el lazo de hermandad y compromiso que la une al Señor de la Oración. “Es una banda hermana que, una vez más, caminará tras su Señor y llenará con cada nota todos nuestros corazones”, afirma el comunicado oficial difundido por la junta de gobierno.
Ambas formaciones musicales representan, en palabras de la corporación, “un testimonio sonoro de fe, entrega y oración compartida”, que en este contexto trasciende el mero acompañamiento para convertirse en una expresión viva del fervor popular andaluz. La participación en el Vía Crucis Magno no solo supondrá un momento de especial significación para la hermandad, sino que también reforzará los vínculos entre distintas realidades cofrades del Sur peninsular, en el marco de una convocatoria que se anuncia ya como histórica en el calendario devocional cordobés.
La hermandad ha querido expresar públicamente su gratitud a ambas agrupaciones por la generosidad, afecto y profesionalidad con la que han aceptado participar en este evento, subrayando que su música será “oración elevada, memoria sonora y camino compartido” en una celebración que pretende honrar la raíz espiritual del Vía Crucis en Occidente y su profunda huella en la religiosidad de Córdoba.
La Hermandad de la Oración en el Huerto de Cabra: Historia, Arte y Devoción
La Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Penas y de la Oración en el Huerto, y Antigua Cofradía de Nazarenos del Santísimo Rosario de Nuestra Señora de la Aurora, Señor San Sebastián y Benditas Ánimas del Purgatorio, hunde sus raíces históricas en el año 1669, momento en el que se integraba dentro de la antigua Hermandad de la Santa Cena.
Tras unos primeros años de vida cofrade, la corporación fue refundada en 1729, cuando José Xímenez de Valenzuela promovió su erección canónica como parte de la Cofradía de la Aurora, con sede en la desaparecida Ermita de la Aurora, ubicada en la antigua calle Granadal, hoy Juan Valera.
En 1732 se produce la escisión de la Cofradía de la Aurora respecto a la Archicofradía de la Vera Cruz. Durante esta primera época, la cofradía tenía su salida procesional el Miércoles Santo, junto a las imágenes de la Santa Cena, la Virgen de la Aurora Dolorosa y el Lavatorio, formando un conjunto que los cronistas de la época calificaron como verdaderamente grandioso.
Con el fallecimiento de su impulsor, Joseph Jímenez de Valenzuela, en 1752, la corporación experimentó un proceso de decaimiento, agravado por las políticas desamortizadoras del siglo XIX que afectaron de forma severa a las instituciones religiosas. A pesar de un intento de revitalización en 1861, que dio lugar a la redacción de nuevos estatutos, la Hermandad volvió a entrar en crisis a mediados del siglo XX, hasta llegar a su desaparición.
Refundación contemporánea (1972)
La actual etapa de la Hermandad comienza el 5 de mayo de 1972, cuando un grupo de jóvenes del Instituto Aguilar y Eslava emprendió la refundación de la Cofradía. Desde entonces, la Hermandad ha realizado su estación de penitencia en la tarde-noche del Domingo de Ramos, desde distintas sedes canónicas.
Hasta el año 2023, la salida procesional tenía lugar desde la Iglesia de la Asunción y Ángeles, pero a partir de 2024, se traslada al Oratorio de la Purísima Concepción, situado en la céntrica calle Almaraz.
Vínculos con la Casa Real
Desde 1984 la Hermandad ostenta el título de “Real”, una distinción que únicamente pueden lucir aquellas corporaciones que cuentan con miembros de la Casa Real Española entre sus hermanos.
En ese año, los Reyes Eméritos Don Juan Carlos y Doña Sofía aceptaron ser Hermano Mayor Honorario y Camarera Mayor de Honor, respectivamente. Desde entonces, el Regimiento de Infantería “La Reina” nº 2 de Córdoba ostenta el título de Mayordomo Honorario, lo que explica la presencia de los corbatines de ambas instituciones en el estandarte corporativo.
Desde marzo de 2021, Sus Majestades Don Felipe VI y Doña Letizia Ortiz ejercen también como Hermano Mayor Honorario y Camarera de Honor, manteniendo así un estrecho vínculo histórico con la Casa Real, consolidado a lo largo de los siglos.
El paso de misterio: una obra de arte en movimiento
El antiguo paso procesional en caoba fue sustituido por un nuevo paso tallado en cedro de Cuba, elaborado entre 2004 y 2009 por los talleres Ortiz Jurado de Córdoba.
El diseño del canasto incorpora una capilla frontal, ornamentación de talla barroca, y dos cuerpos con medallones y pilastras decoradas, además de una crestería superior labrada con molduras vegetales. La riqueza iconográfica se expresa en la presencia de 36 serafines y 16 querubines, ejecutados por Edwuin Solís.
El respiradero, delimitado por cartelas, molduras y esquinas vegetales, completa el conjunto, dorado entre 2011 y 2017 por el reconocido taller de Emilio López en Sevilla.
El paso de palio: un proyecto en evolución
El paso de palio de Nuestra Señora de la Aurora comenzó a perfilarse en 1999, cuando la Hermandad adquirió a la Hermandad del Cautivo y Ntra. Sra. del Rosario Doloroso de Sevilla los respiraderos de alpaca plateada con casetones bordados en hilo de oro fino, junto con doce varales diseñados por el orfebre Manuel de los Ríos. Cada vara reposa sobre basas con ternas de angelitos.
En julio de 2011 se aprobó el proyecto definitivo, manteniendo los elementos de orfebrería ya adquiridos e incorporando la candelería y las jarras estrenadas en la primera salida procesional de la Virgen. Las bambalinas combinarán terciopelo y malla bordada, permitiendo una innovadora penetración de luz solar en el interior del paso, nunca antes vista en Cabra.
Imágenes titulares: Cristo orante y Virgen de la Aurora
La actual imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas fue bendecida el 27 de marzo de 1987 en la Parroquia de la Asunción y Ángeles, tras haber sido presentada en la Iglesia de la Encarnación de Sevilla. Se trata de una obra del profesor Juan Manuel Miñarro, catedrático de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla.
De fuerte impronta sindónica, Jesús se presenta postrado sobre una peña, con rostro sereno, mirada baja, y una anatomía que conjuga fuerza y espiritualidad. Su cabeza erguida, ojos almendrados y barba detallada son características del sello escultórico de Miñarro.
El grupo escultórico se completó en 1988 con las imágenes de los apóstoles Juan, Pedro y Santiago, también esculpidas por Miñarro. Este paso constituye, además, el primer misterio ejecutado por el artista sevillano.
La vinculación entre el escultor y la Hermandad propició que Cabra albergara en 2002 la exposición “El Hombre de la Sábana Santa”, considerada germen del actual Museo de la Pasión en la localidad.





