La Archidiócesis de Sevilla ha presentado la Información Económica correspondiente al ejercicio 2025, un documento de 152 páginas con el que vuelve a poner de manifiesto su compromiso con la transparencia en la gestión de sus recursos. La presentación se ha desarrollado en una rueda de prensa en la que han participado el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, y el ecónomo diocesano, Alberto Benito, quienes han desgranado las principales magnitudes económicas de la institución, detallando los ingresos, gastos, colectas, aportaciones especiales, suscripciones y el destino de los recursos administrados por las distintas entidades diocesanas.
Uno de los datos más significativos del informe es el crecimiento del balance consolidado de la Archidiócesis, que alcanza los 74.137.629,08 euros, lo que supone más de seis millones de euros de incremento respecto al ejercicio anterior. Esta cifra engloba las cuentas del Arzobispado junto a las de otras instituciones diocesanas como el Cabildo Catedral, Cáritas Diocesana, Manos Unidas, Misiones, los seminarios, la Casa Sacerdotal y las parroquias, entre otras. En el apartado de los gastos, destaca que el 31,55 % del presupuesto se destina a la conservación de edificios y al funcionamiento ordinario, mientras que las acciones pastorales y las retribuciones del clero y del personal seglar constituyen igualmente algunas de las partidas con mayor peso dentro del balance.
Crecen los ingresos y aumenta la financiación destinada a la actividad pastoral
El informe económico refleja también una evolución positiva de los recursos obtenidos durante 2025. La principal fuente de ingresos corresponde al apartado de «Otros ingresos corrientes», que representa el 50 % del total, con 37.672.978,45 euros, una categoría que incluye los recursos procedentes de servicios, subvenciones y de las distintas instituciones diocesanas. A continuación figuran las aportaciones voluntarias de los fieles, que alcanzan el 22,33 % del total, con 16.555.928,67 euros.
Dentro de este capítulo se constata además un ligero incremento de las colectas, cuya recaudación se situó en 4.136.154,09 euros. Asimismo, sobresale el aumento registrado en los ingresos procedentes de la asignación tributaria, recibidos a través del Fondo Común Interdiocesano, que pasan de 10.840.101,53 euros en 2024 a 12.338.568,74 euros en 2025, lo que supone un incremento cercano al millón y medio de euros.
La mejora de los ingresos ha permitido reforzar diversas partidas presupuestarias. Entre ellas destaca el aumento de la financiación destinada a los sueldos de sacerdotes y religiosos, concepto al que se han dedicado casi diez millones de euros, así como el crecimiento de las acciones pastorales y asistenciales, que durante el último ejercicio han superado los doce millones de euros.
Evolución de las principales instituciones diocesanas
El documento también ofrece el detalle económico de las principales entidades que integran la Archidiócesis. La cuenta de explotación del Arzobispado asciende a 22.624.544,37 euros, lo que representa algo más de dos millones de euros respecto al ejercicio de 2024. También experimenta un incremento la actividad económica del Cabildo Catedral, cuya cuenta alcanza los 29.812.868,30 euros.
Por el contrario, Cáritas Diocesana registra un descenso en su balance, pasando de los más de ocho millones de euros contabilizados en 2024 a 7.257.410,32 euros durante el ejercicio de 2025. Mientras tanto, las parroquias reflejan una evolución positiva, elevando sus cuentas globales desde los 15.101.649,67 euros del año anterior hasta los 15.810.358,96 euros.
Mayor implicación económica de las hermandades
La información económica dedica igualmente un apartado específico a la colaboración de las hermandades de la Archidiócesis. En este sentido, 162 corporaciones realizaron aportaciones al Fondo Común Diocesano por un importe total de 153.012,37 euros, mejorando los datos del ejercicio precedente, cuando 147 hermandades contribuyeron con 145.887 euros.
También se incrementó la colaboración con el Seminario Metropolitano, ya que 56 hermandades aportaron 154.910 euros, una cantidad que supera en 25.170 euros la registrada durante 2024.
Agradecimiento a los fieles y reconocimiento a la labor de las hermandades
Durante su intervención, José Ángel Saiz Meneses expresó su agradecimiento a todas las personas que mantienen una cuota periódica en favor de sus parroquias, del Seminario o de la propia Archidiócesis, así como a quienes realizan donaciones, legados o herencias destinados a la Iglesia sevillana. El arzobispo subrayó que estos recursos hacen posible sostener la actividad evangelizadora, caritativa, social, educativa, cultural y formativa desarrollada por la Iglesia de Sevilla y por sus comunidades eclesiales.
Asimismo, destacó que las aportaciones al Fondo Común Diocesano constituyen un signo de fraternidad y comunión, al permitir que las distintas instituciones eclesiales colaboren conjuntamente en el sostenimiento de la misión de la Archidiócesis. En este contexto, dedicó también palabras de reconocimiento a las hermandades, agradeciendo el esfuerzo y la generosidad que vienen demostrando con su colaboración económica.
Por su parte, el ecónomo diocesano, Alberto Benito, además de presentar los principales indicadores relacionados con el clero, las actividades pastorales y los centros sociales, quiso recordar que «detrás de cada cifra hay una historia de fe y servicio», poniendo el acento en la dimensión humana que sostiene la labor desarrollada por la Archidiócesis de Sevilla.





