El próximo 7 de septiembre, la Virgen recorrerá de nuevo el camino desde su ermita hasta la parroquia de Villaviciosa de Córdoba, arropada por los sones clásicos de la formación cordobesa
Villaviciosa de Córdoba se prepara para vivir, un año más, uno de los momentos más esperados de su calendario devocional, cuando Nuestra Señora de Villaviciosa Coronada, titular y patrona espiritual de la localidad, atraviese el umbral de su ermita para iniciar el tradicional recorrido procesional que la conducirá hasta la Parroquia de San José, donde permanecerá expuesta a la veneración de los fieles hasta el primer domingo de octubre.
En este solemne traslado, previsto para el 7 de septiembre, la imagen volverá a estar acompañada musicalmente por la Banda de Música de María Santísima de la Esperanza de Córdoba, que ha renovado su compromiso de acompañamiento con la hermandad. Así lo ha confirmado públicamente la formación cordobesa a través de sus redes sociales, reafirmando de este modo una vinculación artística y espiritual que se ha consolidado con el paso de los años.
La banda interpretará, durante el recorrido, un repertorio cuidadosamente seleccionado, en el que predominarán las marchas de gloria, eucarísticas y de autoría cordobesa, recreando ese particular estilo que caracteriza a una de las agrupaciones musicales más exquisitas del panorama andaluz. Esta alianza sonora contribuye a engrandecer una cita marcada por la elegancia litúrgica, la emoción popular y la riqueza del patrimonio musical cofrade.
Una tradición enraizada en la historia y en la leyenda
La devoción a Nuestra Señora de Villaviciosa hunde sus raíces en el siglo XIV, según narra la tradición, cuando la imagen apareció en el entorno de Vila Viçosa, en el Alentejo portugués, durante la segunda mitad de aquella centuria. Con el paso del tiempo, y tras el abandono de su culto en tierras lusas, un humilde vaquero llamado Hernando la trasladó hasta Córdoba, dando origen a una de las devociones más singulares del territorio.
Desde entonces, la Virgen ha sido objeto de veneración por parte del pueblo cordobés. En su actual enclave, la ermita situada en la Sierra de las Gamonosas —lugar donde surgiría posteriormente el propio núcleo urbano de Villaviciosa— se mantiene como epicentro del culto. Tanto el Cabildo Catedralicio como el Ayuntamiento de Córdoba ejercen de patronos de la imagen, en virtud de una tradición secular que testimonia la centralidad de esta devoción en la religiosidad cordobesa.
A lo largo de la historia, la Virgen ha sido trasladada hasta la capital cordobesa en veintidós ocasiones, siendo entronizada de forma definitiva en la Santa Iglesia Catedral en el año 1698. En Villaviciosa, sin embargo, se venera desde 1763 una copia fiel de la imagen original, que fue coronada canónicamente en 1988, consolidando así su lugar preeminente en el corazón espiritual de la comarca.
Una nueva oportunidad para que las calles de Villaviciosa se llenen de fervor y belleza musical, en la que la Virgen volverá a encontrarse con su pueblo, entre aromas de sierra, plegarias compartidas y marchas que elevan el alma.





