La Bondad presentará el 28 de junio el misterio de Antonio Bernal

La Pro-hermandad de la Bondad retomará este mes la misa mensual de hermandad, que se celebra habitualmente los últimos Domingos de mes, el próximo 28 de junio a las 20:00. Tras la Misa, tendrá lugar la presentación del boceto en barro, del que será el futuro misterio de Nuestro Padre Jesús de la Bondad en las negaciones de San Pedro. El mismo será realizado, tal y como adelantamos en Gente de Paz en 2018, por el insigne imaginero Antonio Bernal Redondo. Una noticia que da buena cuenta del excelente momento social en el que se encuentra la joven corporación de la Fuensanta y de la impactante evolución que viene protagonizando en los últimos años, ejemplificada con la llegada de sus dos titulares.

Nuestro Padre Jesús de la Bondad, es una imagen impresionante, espectacular, por su tamaño y por sus formas. que mide dos metros y ha nacido de la gubia del propio Antonio Bernal -al igual que la dolorosa de la corporación, la Reina de los Apóstoles-. Una imagen concebida para presidir el misterio de las negaciones de San Pedro que deparará determinadas sorpresas sobre el paso en que camine entronizado el impactante Cautivo, como un gallo y un pozo, clarísimo homenaje al Pocito que habita a las puertas del Santuario, símbolo de todo un barrio y metáfora de una hermandad que pretende beber de la esencia del barrio en el que ha nacido y se está desarrollando.

Conviene recordar que Nuestro Padre Jesús de la Bondad es dulzura infinita y desamparo, fortaleza y compasión. Una representación del Hijo de Dios que atesora el sello inconfundible de las últimas obras de Bernal, acaso con ciertas reminiscencias de Ortega Bru, pese a que los rasgos difieran sustancialmente de las imágenes del genio sanroqueño. Una fuerza y espectacularidad a la que contribuye de manera decisiva la impresionante zancada de un hombre que camina, en medio del rechazo, hacia su misión inexorable. Una zancada muy poco común en un Cautivo, casi siempre representados de forma estática, que lo singulariza para dotarlo de la categoría de único. Una imagen perfecta para cautivar al barrio en el que sus jóvenes devotos decidieron soñarlo, y desde ahí, conquistar el corazón de Córdoba entera.