La candidatura de Manuel González plantea la revisión del Señor de las Penas y la reforma del misterio como prioridades de su proyecto como hermano mayor de La Estrella

El candidato confirma la continuidad de las bandas, del vestidor Leandro González y del equipo de capataces

Manuel González presenta un ambicioso proyecto para una Hermandad de la Estrella más cercana, espiritual y transparente

La candidatura encabezada por Manuel González a Hermano Mayor de la Hermandad de la Estrella ha hecho público su programa electoral, un extenso documento en el que se perfilan las claves de un gobierno fundamentado en la cercanía con los hermanos, la vivencia espiritual y la gestión transparente, sin rupturas con la labor de la actual Junta de Gobierno.

Un gobierno centrado en el hermano

El eje vertebrador del proyecto es claro: «poner al hermano en el centro de las preocupaciones». González plantea una Hermandad amable, conciliadora y abierta al diálogo, capaz de acompañar tanto en la alegría como en la dificultad. Para ello, su equipo aboga por fomentar un clima de fraternidad que permita resolver discrepancias con respeto, buscando siempre la unidad y la inclusión.

Una Hermandad en clave de Iglesia

El proyecto insiste en que «somos Iglesia» y, por tanto, es necesario fortalecer la dimensión espiritual. El equipo de González contempla como objetivo prioritario el crecimiento en la fe mediante una formación estructurada, continua y adaptada a todas las edades, con contenidos sólidos y una planificación que aproveche las tecnologías actuales. Además, se apuesta por revitalizar la catequesis de primera comunión y los procesos de confirmación, tanto para jóvenes como para adultos, en colaboración directa con la parroquia.

Compromiso con el patrimonio y la continuidad

Uno de los aspectos más destacados es la continuidad de proyectos fundamentales iniciados en el mandato anterior. Leandro González seguirá siendo el vestidor de la Virgen de la Estrella; el Rosario de Cádiz continuará acompañando al Señor de las Penas y la Oliva de Salteras a la Virgen; los capataces Manuel Vizcaya y Pepe Luna mantendrán su responsabilidad al frente de los pasos. El proyecto también propone la redacción de nuevas Reglas y reglamentos internos, en un proceso participativo que evite tensiones pasadas.

Restauración y reforma del misterio

Una prioridad urgente será el análisis del estado de conservación del Señor de las Penas, cuestión ampliamente debatida en los últimos cabildos. La candidatura asegura que adoptará decisiones transparentes y rigurosas, contando con la experiencia de miembros que ya participaron en restauraciones anteriores. En paralelo, se reafirma la continuidad del proceso de renovación del grupo escultórico del paso del Señor, que se desarrollará con un grupo técnico formado por sacerdotes, historiadores, artistas y escenógrafos, sin abandonar la senda trazada por los acuerdos de cabildo.

Nuevas reglas

La candidatura plantea como prioridad inaplazable la redacción de unas nuevas Reglas y de los reglamentos internos que ordenen la vida de la Hermandad, con el convencimiento de que este proceso debe abordarse en el corto plazo y con amplia participación. Conscientes de que en etapas anteriores este tipo de reformas generaron situaciones de tensión, los integrantes de la propuesta consideran imprescindible que el proyecto se desarrolle en un ambiente de diálogo, cercanía y respeto, donde todos los hermanos puedan expresar libremente sus aportaciones. Solo así, señalan, será posible dotar a la corporación de un marco normativo sólido, actual y plenamente consensuado.

La cofradía como reflejo del espíritu de Hermandad

En el ámbito de la Estación de Penitencia, González aboga por poner al nazareno en el centro, al considerar que “no se puede permitir que el Domingo de Ramos acabe siendo un día triste”. La propuesta incluye estudiar una ampliación o modificación sustancial del recorrido, con la vista puesta en mejorar el discurrir de la cofradía y evitar formaciones prolongadas y aglomeraciones desde los primeros tramos del cortejo.

Nueva proyección sacramental y caritativa

La candidatura presenta un fuerte compromiso con la dimensión sacramental, planteando un proyecto para llevar la comunión a residencias de ancianos, coordinado con la parroquia y las hermandades del barrio. En el área de caridad, se quiere consolidar y ampliar los programas existentes —como la escolarización, la atención psicológica o la cooperación internacional— e introducir el novedoso “Banco de cuotas”, un sistema solidario que permitirá a los hermanos con mayor capacidad económica asumir cuotas de quienes no puedan hacer frente a ellas.

Transparencia y profesionalización en la gestión

Otro de los pilares será la transparencia económica. El equipo de González propone externalizar la contabilidad, realizar auditorías externas anuales y establecer un grupo de trabajo especializado que facilite la comprensión de las cuentas a todos los hermanos. El presupuesto se someterá a aprobación en el Cabildo General de Cuentas que se celebrará entre enero y febrero.

La secretaría, considerada «el corazón administrativo» de la corporación, también será objeto de reforma, incorporando un equipo profesionalizado que gestione eficazmente el censo, la correspondencia y las convocatorias, además de potenciar la comunicación directa y la retransmisión en vivo de cultos y actos para los hermanos que residen fuera.

Una priostía viva y compartida

Se apuesta por una Priostía abierta a la convivencia intergeneracional, con jóvenes y veteranos compartiendo tareas y aprendizajes. Se dará continuidad a la utilización de nuevas tecnologías en el diseño de altares y se reforzará el estudio histórico de la Hermandad, todo con el objetivo de alcanzar la excelencia estética sin perder de vista el respeto al patrimonio y a las devociones.

Hacia el cincuentenario de la Capilla

En 2026 se celebrarán los 50 años del traslado a la Capilla Virgen de la Estrella, efeméride que marcará el inicio de un nuevo ciclo. La candidatura de Manuel González ya trabaja en una programación conmemorativa que ponga en valor este hito en la vida corporativa, profundizando en la memoria de la Hermandad y reconociendo la labor de los hermanos que hicieron posible aquel histórico 11 de abril de 1976.

Con este proyecto, Manuel González propone una Hermandad de todos y para todos, que una tradición y futuro, fe y caridad, rigor y calidez fraterna. Un modelo de gobierno que se declara continuista en lo esencial, pero con la voluntad firme de mejorar lo necesario y abrir nuevas sendas con el compromiso activo de los hermanos.