La Catedral de Sevilla expone el cuerpo de San Fernando en una de sus solemnidades anuales

En la mañana del 14 de mayo, la Capilla Real de la Catedral de Sevilla ha acogido uno de los momentos más significativos del calendario litúrgico hispalense: la exposición del cuerpo incorrupto de San Fernando, monarca canonizado y figura clave en la historia de la ciudad. Esta fecha conmemora el traslado del cuerpo del rey castellano-leonés a su urna actual en el año 1729, acontecimiento que se recuerda con especial solemnidad.

Un privilegio reservado a cuatro fechas anuales

La apertura de la urna de San Fernando constituye una práctica litúrgica excepcional, reservada únicamente a cuatro jornadas del año. Además del 14 de mayo, los fieles pueden venerar directamente el cuerpo del rey santo en las fechas que conmemoran su fallecimiento y su festividad canónica, lo que convierte cada una de estas ocasiones en un acto de profunda relevancia religiosa e histórica.

Durante el tiempo en que se mantiene abierta la urna —aproximadamente dos horas— se organiza un dispositivo de custodia que subraya el carácter ceremonial del acto. En esta jornada, han sido miembros del arma de Ingenieros del Ejército quienes han prestado guardia de honor junto a los restos, remarcando el vínculo entre la figura del monarca y las instituciones que representan la soberanía histórica de la nación.

Un acto de piedad y memoria

La exposición del cuerpo de Fernando III, canonizado en 1671 por el papa Clemente X, despierta cada año una notable afluencia de fieles y visitantes, atraídos tanto por la dimensión espiritual del acto como por su significado para la historia de Sevilla. Fue este monarca quien, tras la reconquista de la ciudad en 1248, ordenó la consagración de la antigua mezquita mayor como templo cristiano, antecedente directo del actual edificio catedralicio.

Desde entonces, la figura de San Fernando ha estado estrechamente ligada al imaginario devocional sevillano, en el que se le reconoce no solo como conquistador y legislador, sino como símbolo de la restauración cristiana del reino y garante de la fe.

La Capilla Real: centro del culto regio

El cuerpo del rey santo descansa en la Capilla Real de la Catedral, lugar donde también reposan los restos de su hijo Alfonso X el Sabio y otros miembros de la realeza castellana. Esta capilla, uno de los espacios más solemnes del templo hispalense, fue construida precisamente para albergar los restos del monarca y favorecer su culto público.

En esta jornada de apertura, la devoción popular se ha manifestado una vez más con respeto y recogimiento, en un clima de sobriedad que recuerda que la historia de Sevilla, su templo catedralicio y su identidad espiritual, están inseparablemente unidos al legado de Fernando III el Santo.