Con el palio montado se comprobará si la pieza encaja a la perfección y cuál es el efecto. Si la prueba es satisfactoria, la intención de la Junta de Gobierno que preside Manuel Bonilla se convertirá en realidad
El paso de palio de la Esperanza del Valle, titular mariana de la Hermandad Sacramental de la Cena, podría presentar un aspecto singular en el próximo Vía Crucis Magno de Córdoba, previsto para el mes de octubre. La corporación de Poniente ha pedido a la Hermandad de la Buena.Muerte una pieza de especial relevancia artística e histórica: los respiraderos de la Reina de los Mártires, para que su paso de palio pueda llevarlos en esta cita histórica.
Bajo este prisma, este martes se realizaron las mediciones oportunas, si bien habrá que esperar a que, en los próximos días, se monte el paso de palio de la Esperanza del Valle. Con el palio montado se comprobará si la pieza encaja a la perfección y cuál es el efecto. Si la prueba es satisfactoria, la intención de la Junta de Gobierno que preside Manuel Bonilla se convertirá en realidad.
Obra de Jesús Domínguez en 1951
Los respiraderos forman parte de uno de los grandes pasos de la Semana Santa cordobesa. La ejecución de estas piezas de orfebrería, al igual que el conjunto del palio de la Reina de los Mártires, fue encomendada en 1951 al orfebre sevillano Jesús Domínguez. Su diseño se estructura en una composición sobria de paneles separados por lesenas, donde cada uno de los espacios aparece cincelado con trazados vegetales calados. En el centro de estos paneles destacan los relieves de mártires cordobeses pertenecientes a diferentes épocas históricas.
Un martirologio en plata
El conjunto constituye un auténtico martirologio en orfebrería, en el que se representan, entre otros, a San Acisclo, Santa Victoria, Santa Flora, San Perfecto, San Pelagio, San Eulogio, Santa Columba y Santa Sabighoto. Estas efigies rinden homenaje a quienes entregaron su vida en defensa de la fe y refuerzan el simbolismo espiritual de la pieza.
Homenaje a los Santos Mártires cordobeses
El palio de la Reina de los Mártires, que además se completa con los bordados en oro de Esperanza Elena Caro, se erige como un auténtico tributo a los Santos Mártires de Córdoba. Si finalmente se materializa la idea, este préstamo permitirá que la Esperanza del Valle luzca en el Vía Crucis Magno un elemento cargado de memoria y devoción, en un gesto que une a dos corporaciones cordobesas en torno al patrimonio, la fe y la historia común de la ciudad.





