La Chicotá de Nandel | Así nos ven

Han pasado los años, muchas cosas. Ha cambiado la vida de una forma bestial para algunos, para otros, se va sobreviviendo con lo que viene, siempre con un buen juego de pies, gancho de izquierda, y golpeando cuando la vida no es la que golpea.

Hablaba hace unos días con un antiguo amigo, él, amante de la Córdoba que conoció por los amigos, en los que dichoso me encuentro, me trajo palabras que me sonaban, y otras, que me hicieron ver el por qué, o cómo hemos cambiado, pero sobre todo, lo que no ha cambiado, y nunca mejor dicho, para Dios, y por gracia de Dios.

Hablamos del magnífico cartel que tienen nuestras bandas de música, unas, sobresaliendo más que otras, claro está, pero con un trabajo claro y preciso en sus pretensiones, sus ideas de futuro, forjado carácter y metas futuras, o al menos, cómo llegar a ellas.

Hablamos de los cortejos de las Hermandades, el boom también que el nazareno va teniendo en nuestra ciudad, que quizá, sea el más necesario, más anónimo, pero, por eso mismo, más importante.

El conocimiento que traen ya aprendido los que llegan a las trabajaderas, aunque falten sufridos valores que se van adquiriendo en días duros, y que o me equivoco, o estos chicos nuevos raramente van a vivir, ya, todo ha cambiado mucho y hay gente de sobra. Si ya un paso pesa, es porque los recorridos se han alargado a su longitud idónea, y que el peso está o mal equilibrado, o es que caer cae, porque tiene kilos de sobra para repartir. Pero como ya sabemos, son tres, cuatro pasos en los que esto pasa.

Hablamos del comportamiento en las calles, donde seguimos suspendiendo pero en su ciudad y la mía, y agachando la cabeza a la realidad, es él el que me dice que con lo que fueron, han ido desaprendiendo, hacia atrás con las nuevas generaciones que hacia adelante, al respeto y sobre todo con el punto de mira a lo sagrado.

Él, no lo sabe, pero ahora llegan elecciones a Presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías.

Vienen temas rocosos que caerán sobre la mesa, que si la madrugá, que ese problema tiene la fácil solución de que el que quiera pida ir y a otra cosa, o viene el tema de ir incrementando el número de Hermandades en la Carrera Oficial. 

Sea como sea, y como es idea del único, al parecer, candidato al puesto más importante en las Cofradías, al menos en la pirámide que hemos diseñado, no hay que preocuparse. Don Manuel Murillo es una persona de talante, agradecido con la sonrisa del corazón, y buena persona.

O no limpiará por donde pase, cosa que hace muchísima falta a día de hoy, o tendrá todos los errores humanos que cada uno pueda enumerar, pero lo que si es seguro, es que es muy difícil que manche. No es persona Manolo de eso.

Con una buena persona al frente, con su talante de Hermandad manejando el bastón, creo que todos podremos y propondremos, las mejoras posibles y necesarias, y se nos escuchará, y se nos animará a si es para sumar, se sigan alentando cambios, mejoras.

Quizá, pasados los años pueda contarle a mi amigo cómo hemos cambiado a mejor, mucho ánimo amigo Manolo, y mucha suerte, aunque por ahora, todos sabemos qué ha pasado, qué ha fallado, y por eso, así nos ven.