Si no, a distinta hora, con distinta forma, vestida de Reina pero distinta a los ojos de algunos, que ahora son distintos, la momia, perenne, frente a Ella, se presentaba la Reina de la Paz. El Señor, tan manido, ya no tiene más que a los suyos por ventura, por darle esa última oportunidad de ser único, si es que la música y el compás acompaña.
Pero Ella, pase lo que pase, será única. Con canción, canto de sirena, misma banda, mismo poema, pero distintos ojos, enamorados y enfermizos de grandeza, Rafa, el enamorado eterno, soñador, hoy era hechizo y bandera de un mañana que vendrá, con hombres de negro que quieren quererla y que cuando descubran lo que es Ella, no sabrán querer nada más.
La Esperanza, era verla volar como paloma, como canción de Juan Pardo, como significado de que lo de ayer, todo fue en vano y sin Ella ya hoy, no hay más que ser, y ser cristiano.
Nos ha regado el agua, manteníamos la Esperanza, pero al final, no ha sido más que un sueño, que se renueva el Miércoles Santo, y que es veneno, la Esperanza, ha sido reguero, y ha regado todo de Paz 🕊️.
Miguel, te queda un año para acabar.





