La historia que vincula a la ciudad de Sevilla con la Virgen de la Hiniesta Gloriosa Coronada volvió a ponerse de manifiesto este 8 de septiembre, cuando el alcalde José Luis Sanz ratificó en nombre de la Corporación Municipal el Voto de Acción de Gracias que el Ayuntamiento instituyó en 1649, tras la superación de la gran epidemia de peste.
La jornada se desarrolló siguiendo el ceremonial tradicional. Desde el Consistorio partió un cortejo en el que figuraba el Pendón de la ciudad, confiado en esta ocasión a la capitular más joven, Blanca Gastalver. Tras el estandarte marcharon los concejales, con el alcalde presidiendo la representación municipal. El itinerario hacia la Parroquia de San Julián estuvo acompañado por los sones de la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, que interpretó la célebre marcha La Estrella Sublime, compuesta por Manuel López Farfán.
Una vez dentro del templo, la función solemne se desarrolló con la habitual participación de autoridades, corporación y fieles. Fue tras la homilía cuando el regidor hispalense pronunció la fórmula con la que se renueva cada año el compromiso de gratitud de la ciudad hacia su patrona.
El origen de este voto se remonta al 8 de septiembre de 1649, cuando, como expresión de alivio y fe, el Ayuntamiento de Sevilla instituyó este gesto devocional en agradecimiento a la Virgen por el final de la epidemia. Desde entonces, la Hiniesta es reconocida como Patrona del Consistorio, y el alcalde de Sevilla ostenta el título de Hermano Mayor Honorario de la hermandad.





