La Cofradía de la Piedad de Cabra impulsa el dorado de su paso de misterio con el prestigioso taller de Paco Pardo

La Hermandad de la Piedad de Cabra ha dado un paso decisivo en la culminación de su paso de misterio al formalizar el encargo del dorado del conjunto procesional al acreditado taller del maestro Paco Pardo, uno de los doradores más reconocidos en el ámbito de la imaginería y el arte sacro andaluz. Según ha comunicado oficialmente la corporación egabrense, los trabajos ya han comenzado y avanzan a buen ritmo, con la previsión de estrenar el frontal completamente dorado en la próxima Semana Santa.

Con esta intervención, la hermandad continúa desarrollando un ambicioso proyecto patrimonial que ha contado desde sus inicios con la participación de destacados artesanos. La talla del paso fue confiada a Francisco Verdugo, escultor con amplia trayectoria en la imaginería procesional, mientras que los trabajos de carpintería y ebanistería fueron realizados por Paco Bailac, otro nombre de referencia en el sector. Ahora, la incorporación del dorador Paco Pardo refuerza el compromiso de la cofradía con la excelencia artística en todos los aspectos del conjunto.

El taller de Francisco Pardo, con sede en Sevilla, acumula una sólida trayectoria en la restauración y dorado de pasos, retablos y piezas patrimoniales de alto valor devocional. Entre sus recientes trabajos destacan la conservación y dorado del paso del Santísimo Cristo de la Sangre de San Benito, así como el dorado del retablo del Cristo de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana, actualmente en ejecución. Próximamente, iniciará también el dorado del proyecto de finalización del paso del Cristo de la Sed, también en la capital hispalense.

Con esta nueva fase, la Cofradía de la Piedad consolida su apuesta por el embellecimiento de su patrimonio procesional, manteniendo una línea de trabajo constante y coherente en la que confluyen talla, ebanistería y dorado con un alto nivel técnico y artístico. La Hermandad reafirma así su propósito de engrandecer el paso de misterio, en el que se representa con solemnidad y hondura la escena de la Piedad de la Virgen al pie de la cruz, eje devocional de su estación de penitencia en la Semana Santa egabrense.