La columna de Josema | Rezar o ver

Estos últimos días se ha levantado la polémica de la participación de imágenes de cofradías y hermandades como elementos de exposiciones.

Para gustos hay colores.

En Granada y con motivo del primer centenario de la Federación de Cofradías, se desarrolla desde el pasado día 8 de mayo la exposición Kerigma.

Como no podía ser de otra forma, la polémica sobre el tema en cuestión está encima de la mesa: ¿tienen los hermanos de las cofradías cuyos titulares están -o estarán a partir del 14 de junio, fecha en la que se completa la muestra de manera definitiva- que abonar un precio por ver a sus titulares? ¿el umbral de la catedral granadina es la línea roja que separa la imagen como elemento cultural o como elemento de culto?

No es tema baladí.

Vemos las imágenes desprovistas de sus habituales acompañamientos de cera y de flor, sobre plintos expositivos y una iluminación cuidada.

Algunas de ellas -la Santa Cena Sacramental y el Señor de la Humildad- saldrán de la muestra para formar parte de los cortejos con motivo de sus centenarios respectivos y los pasos “montados” llegarán el 14 de junio -una vez haya pasado la festividad del Corpus Christi- para exponerse completos.

Los cambios en las condiciones de la muestra también motivaron que algunas corporaciones decidieran no participar en la misma mientras que otras mantuvieron su primera opinión de estar “si o si”.

A todo esto, en ciudades como Sevilla también se ha cuestionado la participación de alguna imagen en la muestra homenaje a Juan de Mesa, así que el tema en cuestión se extiende como la pólvora.

No es fácil, ni lo será, mientras no quede claro que lo que participa en el certamen tiene la condición de obra de arte sujeta al culto y que es fundamental que quien la visite entienda que no hay que diferenciar lo uno de lo otro, y que dichas obras de arte pueden estar expuestas para ser “vistas” o “rezadas”.

He dicho.


Fotos: El Llamador de Granada