La Conversión se recoge bajo un fuerte aguacero, poniendo fin a su Viernes Santo

La hermandad, en boca de su hermano mayor, Rafael Dorado, ha confirmado a Gente de Paz que no se ha detectado ningún desperfecto ni en imágenes ni en enseres

La maldita lluvia que ha estado trastocando toda la Semana Santa ha hecho acto de presencia a partir de las dos de la mañana de esta ya madrugada del Sábado Santo, pillando en el último tramo de su recorrido a la Hermandad de la Conversión, que ha concluido su estación de penitencia haciendo un enorme esfuerzo humano para intentar salvaguardar, en la medida de lo posible, su patrimonio dadas las circunstancias.

Tras una estación de penitencia muy positiva, con un recorrido de ida hacia la Catedral y una entrada en carrera oficial, de su paso de misterio, de gran nivel, merced al buen hacer desplegado por la cuadrilla costalera que comanda con maestría Enrique Garrido, la cofradía aceleró el paso a medida que la amenaza de lluvia comenzaba a hacerse más patente.

Sin embargo, el cielo se abrió de repente pasadas las dos de la mañana, sorprendiendo a la Hermandad aún a cierta distancia de la parroquia del Rosario. Conviene recordar que la cofradía tenía hora de entrada en su templo a las tres y diez y que pese a que la corporación de Electromecánicas había aumentado considerablemente su velocidad, los últimos metros han sido muy duros toda vez que el aguacero ha apretado con fuerza sobre la Cofradía y sobre el paso de misterio.

Felizmente gracias al esfuerzo ímprobo de toda la cofradía, que ha adelantado su llegada a casa casi una hora, particularmente destacable en el caso de la cuadrilla costalera, la estación de penitencia pudo concluir pasadas las dos y media de la madrugada en medio de una intensa lluvia. La hermandad, en boca de su hermano mayor, Rafael Dorado, ha confirmado a Gente de Paz que no se ha detectado ningún desperfecto ni en imágenes ni en enseres. Mientras tanto, solo queda aplaudir, como ha aplaudido el numeroso público presente, el esfuerzo realizado. por toda la cofradía, que ha dado una lección de pundonor esta noche.