Pasadas las dos de la mañana el cielo de Córdoba se ha abierto para comenzar a derramar un fuerte aguacero que ha pillado en la calle a tres cofradías:
el Santo Sepulcro, que se encontraba ya a las puertas de la Compañía cuando ha empezado a llover, la Conversión, que se ha encerrado en su templo de Electromecánicas bajo un fuerte aguacero y la Hermandad de Los Dolores, a la que también ha pillado en la calle la lluvia.
En lo que la cofradía servita se refiere han empezado a caer las primeras gotas en el último tramo del recorrido, en la calle Burell. La rápida reacción del equipo de estación de penitencia de la Hermandad y del cuerpo de capataces, ha permitido que la Virgen, que aún se encontraba en la calle, se recogiera apresuradamente para evitar cualquier daño.
Gracias a esta diligencia, la lluvia ha empezado a arreciar cuando la dolorosa de Juan Prieto se encontraba ya bajo el techado de su cocherón por lo que, pese a que algo se ha mojado, afortunadamente todo se ha podido cerrar sin aparentes consecuencias. Una lluvia que ha sobresaltado el final del Viernes Santo como ha venido creando el desasosiego durante toda una Semana Santa que pasará a la historia por algún tiempo extremadamente desapacible





