La titular de Las Penas ha regresado a casa entre multitudes
Mañana para el recuerdo de los hermanos de la cofradía de las Penas de San Vicente junto a su Virgen de los Dolores.
La devoción mariana ha regresado a su sede canónica, la Parroquia de San Vicente, al mediodía de este tercer domingo de octubre.
Tal y como informaba anoche Gente de Paz, María Santísima de los Dolores se trasladó al cercano Convento de Santa Ana para presidir una Vigilia con motivo del 150 aniversario fundacional de la corporación.
La dolorosa del Lunes Santo ha visitado durante el itinerario de vuelta a las hermandades del Dulce Nombre y la Soledad (que residen en la Parroquia de San Lorenzo), El Gran Poder y la Vera Cruz.
Ante estas cofradías vecinas se han vivido momentos de gran emoción, dado el carácter histórico de este culto. Tanto es así que no hay ocasión de ver a la imagen mariana bajo la luz solar, hecho que se debe a la salida de la cofradía al anochecer.
Y la música era también protagonista en la jornada, siendo nuevamente la Escolanía de María Auxiliadora la que acompañara a la Virgen en su salida.
María Santísima de los Dolores llegaba a su templo alrededor de las dos de la tarde, completando un traslado lleno de fervor y solemnidad que quedarán en el corazón de hermanos, devotos y vecinos de San Vicente.

















