Cruz de guía | La casi magna de Granada

El fenómeno más esparcido de todo el mundo cofrade vuelve a ser el fenómeno más deseado. Y es que no hemos tenido bastante con la gran cantidad de procesiones magnas que aún pueblan nuestra comunidad. Tanto es así que la Federación de Hermandades de Granada tuvo que salir a desmentir la continua rumorología de una posible magna procesión por el Centenario de la entidad agrupacionista de la capital nazarí.

Todo el orbe cofrade granadino daba por hecho la repetición de una procesión de numerosos pasos como la del año 2023 que aún está fresca en la retina. El fervor y la ansiedad por repetir aquel fasto tan extraordinatio son comprensibles, dada la magnitud de un Centenario; no en vano, este tipo de efemérides se ha convertido en el pretexto perfecto para sacar a la calle lo que la normalidad del Domingo de Ramos al Viernes Santo restringe.

La máxima entidad cofrade de la ciudad de Granada puso los puntos sobre las íes y, aunque se prepara algo extraordinario que saque de la más profunda cotidianeidad el Vía Crucis Oficial de las hermandades de Cuaresma, probablemente no sea del modo que todos piensan -con pasos en las calles y fervor desmedido- sino más bien similar aquel Vía Crucis del Centenario de la Agrupación de Cofradías de Málaga. Ojo, que no es algo fácil de pasar por alto, puesto que el éxito emana muchas veces de las cosas menores, pero todos sabemos que de poco sabe este tipo de actos a muchos cofrades puritanos del izquierdo y las bandas de renombre.

Aún así el acto está supeditado -como es lógico- a la aprobación del Arzobispado, como ya confirmó la Federación de Cofradías y quizá sea hasta bueno separar las magnas en el tiempo de cara a poder reposar los sentimientos colectivos emanados de aquella portentosa procesión del año 2023. Buscar el momento oportuno y sopesar la idea con tiempo para evitar fiascos y ocurrencias disparatadas que luego se convierten en la comidilla de las tertulias cofrades. También es sensato pensar en las personas que trabajan las hermandades y lo que supone para el cofrade activo montar un acontecimiento de estas características tan cercano en el tiempo.

Quizá es momento de poner los pies en la tierra y no estrujar la gallina de los huevos de oro con magnas por doquier que satisfagan los sentidos y las pasiones y que dejen en barbecho la espiritualidad. El Centenario de la Federación de Granada es, por tanto, la oportunidad perfecta para predicar con el ejemplo de la madurez. Es el momento de reafirmar que la institución no está al servicio del show cofrade, sino de la Iglesia Diocesana.

Y no digo que el ideario de plantear una magna sea equívoco, sino que si se hace pueda ejecutarse con cabeza y con la necesidad de buscar lo espiritual y no únicamente lo estético y lo efectista. Quizá eso esté deparado para Semanas Santas con necesidad de reafirmación social y realmente necesitadas de una revolución social.