La crónica | El Huerto de Córdoba regresa triunfal de su misión

Una procesión triunfal para poner el epílogo a una histórica misión que Córdoba, a buen seguro, no olvidará

Hay regresos que, por poco tiempo que dure la ausencia, se hacen eterno. Y en la iglesia de San Francisco y San Eulogio de Córdoba, durante poco más de una semana, el vacío estaba situado en la capilla que alberga a una de las grandes devociones de la ciudad, el Señor de la Oración en el Huerto.

La histórica imagen partía hacia San Ignacio de Loyola el pasado 12 de septiembre y ocho días más tarde ha regresado a su casa.

Y lo ha hecho tras cumplir con la misión evangelizadora (enmarcada dentro de la diocesana y de los actos del cincuentenario de la última reorganización de la cofradía) que lo llevaba hasta el citado templo, con varios actos de culto y, en la jornada de ayer con un vía crucis hasta la Sagrada familia y el posterior traslado a la Catedral.

Y en el templo mayor se han vivido momentos este sábado de alto nivel devocional, tanto en la misa de acción de gracias presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, como en la posterior procesión triunfal que ha devuelto al Señor a su parroquia de la Axerquía.

Una procesión tan celebrada como extraordinaria en la que se ha disfrutado de cada aspecto que la cofradía del Domingo de Ramos cordobés ha puesto sobre la mesa. Con una cuadrilla de costaleros a la que se notaba disfrutar a las órdenes de Federico Jiménez, uno de los grandes atractivos ha radicado en la música.

Y es que la agrupación musical de Nuestro Padre Jesús de la Redención de Córdoba ha vuelto a demostrar (cómo si lo necesitara), que es una de las grandes bandas de la geografía andaluza Su simbiosis con El Huerto es total y cada marcha se ha disfrutado hasta el extremo. Como lo harán en Antequera dentro de siete días en otra salida extraordinaria.

Además, el recorrido ha sido otro de los grandes atractivos de la salida, puesto que ha regresado el Señor por un itinerario diferente al de vuelta del Domingo de Ramos.

Así, al terminar su paso por Cardenal González, el cortejo ha proseguido por Lucano, Lineros, Don Rodrigo, plaza de San Pedro -con veneración de las reliquias de los Santos Mártires en la Basílica de San Pedro, incluida-, plaza de la Almagra, plaza del Socorro, plaza de la Corredera, Sánchez Peña, Maese Luis, Huerto San Pedro el Real y Compás de San Francisco.

Una procesión triunfal para poner el epílogo a una histórica misión que Córdoba, a buen seguro, no olvidará.