La Crónica | La Piedad del Baratillo ya está coronada canónicamente

Monseñor Saiz Meneses ha colocado la diadema a la Imagen en un emotivo pontifical

La Hermandad del Baratillo ha escrito esta mañana una de las páginas más importantes y hermosas de su historia. 

La imagen de Nuestra Señora de la Piedad, primera de las titulares marianas de la corporación, ha sido coronada canónicamente esta mañana en el Altar del Jubileo de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla. 

El solemne pontifical, que se inició a las 10:30 horas, estuvo presidido por el arzobispo de Sevilla, Monseñor José Ángel Saiz Meneses, y numerosos sacerdotes y canónigos del Cabildo Catedral. 

La Misa ha contado además con numerosas personalidades como el abogado Joaquín Moecquel, hermano de la cofradía del Miércoles Santo y uno de los grandes promotores de la nueva presea de la Virgen; o el exjugador de futbol del Real Betis Balompié Joaquín Sánchez. 

La hermosísima talla de Nuestra Señora de la Piedad portaba para este día señalado un nuevo manto bordado en oro en terciopelo azul con diseño de Javier Sánchez de los Reyes y ejecución del taller de Jesús Rosado; siendo donado por Dña. Rosario Santamaría Bermúdez, hermana de la corporación. 

Igualmente, se ha estrenado una saya bordada por el mismo profesional en terciopelo burdeos a juego con el manto. 

El atavío se remata con un tocado a tablas realizado con encaje de oro francés montado sobre tisú de plata, ambos del siglo XIX, y rematado con encaje de bolillos de oro a juego con el manto, realizado por Alfonso Aguilar.

La diadema de la coronación ha sido cincelada en oro en el taller de los Hermanos Delgado siguiendo el diseño de la primera pieza que utilizó la Virgen al llegar a la Hermandad en 1945, tras salir del taller del escultor José Fernández Andes. 

El arzobispo imponía la pieza sobre las sienes de la dolorosa tras una emotiva homilía, destacando el hermoso cántico de la coral, el rezo espontáneo del Salve Regina y los aplausos de los hermanos y devotos en el momento esperado que se producía pasadas las 11:00 horas. 

Monseñor Saiz Meneses, justo antes de colocar la presea, hacía lo propio con la nueva corona de espinas para el Santísimo Cristo de la Misericordia, la cual depositaba a los pies de la imagen. 

Tras estos minutos de júbilo, la Eucaristía proseguía, extendiéndose durante más de 90 minutos en los que los hermanos baratilleros han soñado despiertos por ver por fin coronada a su Virgen de la Piedad.