La cofradía del Martes Santo ha visitado los templos de Santa Cruz y San Nicolás
El centro de Sevilla se ha vestido este sábado con el hábito de ruan para vivir uno de los traslados más esperados del año.
El Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Angustia han sido portados en andas desde la capilla universitaria hasta la Iglesia de la Anunciación.
Este acto extraordinario se enmarca dentro de los cultos conmemorativos centenario fundacional, el cual vivirá su momento principal el próximo sábado con la Eucaristía en la antigua sede canónica de la cofradía y la procesión vespertina.
Eso ocurrirá en siete días, pero hoy cientos de hermanos y cofrades de Sevilla han arropado a los titulares desde las seis de la tarde, cuando la corporación cruzaba el dintel de la verja del Rectorado para iniciar el piadoso recorrido.
Se han vivido estampas inéditas, en especial con el paso del Señor y la Virgen por las plazas del Triunfo o Virgen de los Reyes, así como el barrio de Santa Cruz.
Especialmente bello ha sido el tránsito por la calle Fabiola o la Plaza Jesús de la Pasión, dos de los enclaves con más encanto del callejero del casco antiguo sevillano.
La Hermandad se ha detenido ante la Parroquia de Santa Cruz y la Iglesia de San Nicolás donde reside la cofradía de la Candelaria, la cual ha rezado junto a los Estudiantes por los afectados de las inundaciones de las últimas semanas, especialmente en la Comunidad Valenciana.
El Cristo de la Buena Muerte era trasladado en unas sencillas andas que soportaban la cruz en sentido horizontal, mientras la Virgen se alzaba imponente en el pequeño paso con un manto azul bordado en oro, saya burdeos y tocado de mantilla.
Pocos minutos antes de las nueva hacía su entrada la corporación en la Iglesia de la Anunciación, a la espera de los grandes fastos del aniversario.


















































