La defensa de la vida frente al aborto y del matrimonio entre hombres y mujeres del nuevo obispo de Córdoba

El nuevo obispo de Córdoba, Jesús Fernández González, a expensas de oficialidad, ha mostrado a lo largo de los años una defensa inequívoca de la vida frente a quienes abanderan ese genocidio silencioso denominado eufemísticamente aborto. Uno de sus mensajes más beligerantes, en este sentido, tuvo lugar en febrero de 2023 cuando afirmó que «definitivamente, el Tribunal constitucional, contagiado de ideología política, declara legal acabar con la vida de un ser humano, supuestamente para defender a la madre a la que niega cualquier tipo de ayuda, abriéndole una única puerta: la del aborto. Movilicémonos por la vida».

Compromiso social que se ha evidenciado al afirmar que «la igualdad es un derecho básico que debe afectar también a las mujeres en el terreno laboral. Las mujeres sufren un mayor desempleo, temporalidad y una brecha salarial del 18,7% respecto a los hombres».

También la defensa del matrimonio tradicional entre hombres y mujeres ha sido otro de los asuntos en los que el prelado ha mostrado una posición firme, afirmando que «ante el acelerado descenso de la natalidad, el matrimonio entre hombre y mujer, abierto a la vida, es un signo de esperanza que debe ser protegido por la Iglesia y la sociedad». Una defensa extensible a los inmigrantes que se hizo patente cuando incidió en que «el Papa Francisco nos recuerda que el migrante tiene derecho a emigrar y también a quedarse. Pero, para que pueda vivir en paz y con dignidad en su propia tierra, necesita de nuestra ayuda».

También se mojó ante las últimas elecciones generales, en julio de 2023, Fernández González afirmando que «tenemos el deber y el derecho de votar. Hagámoslo por aquel partido que puede garantizar mejor el apoyo a la vida en sus distintas manifestaciones, la implementación de una sociedad de los cuidados, el trabajo, el equilibrio entre poderes, la igualdad y la cohesión social».

Finalmente, el nuevo obispo ha subrayado su vocación sinodal indicando que «una reciente encuesta demuestra que, en España, existe una escasa confianza en la religión y, en concreto, en la católica y en los sacerdotes. El Sínodo nos propone recuperarla. Hagámoslo a través del testimonio, la cercanía y la transparencia».