La embajadora de España ante la Santa Sede visita al Cachorro y la Esperanza en San Pedro

María Isabel Celaá rinde homenaje en el Vaticano a las imágenes titulares de las Hermandades del Cachorro y del Paso y la Esperanza, desplazadas a Roma con motivo del Jubileo de las Cofradías

La embajadora de España ante la Santa Sede, María Isabel Celaá Diéguez, ha protagonizado una emotiva visita a la Basílica de San Pedro del Vaticano, donde se encuentran expuestas de manera extraordinaria las veneradas imágenes de Cristo de la Expiración, conocido popularmente como El Cachorro, y de María Santísima de la Esperanza.

El acto se enmarca en la destacada presencia de ambas corporaciones en Roma, con motivo del Jubileo de las Cofradías, en una peregrinación histórica que ha suscitado un notable interés tanto entre los fieles como en los entornos diplomáticos y eclesiásticos de la Ciudad Eterna.

Celaá, que representa a España ante la Santa Sede desde 2022, ha querido así expresar su cercanía institucional y espiritual a esta manifestación de la religiosidad popular sevillana, reconociendo el profundo valor artístico, devocional y cultural de las imágenes trasladadas a la capital de la cristiandad. Durante su estancia ante las tallas, la embajadora mostró un sincero gesto de veneración, subrayando la relevancia de que un símbolo tan arraigado en la identidad de Andalucía forme parte, de manera temporal, del patrimonio espiritual de la basílica vaticana.

La visita de Celaá añade una dimensión institucional al extraordinario desplazamiento del crucificado del Patrocinio, cuya imagen —obra cumbre de Francisco Antonio Ruiz Gijón— representa una de las más altas expresiones del Barroco andaluz, así como de la bellísima dolorosa olorosa malagueña, atribuida a Pedro de Mena y fechada en el siglo XVII, que ha suscitado también una intensa acogida por parte del pueblo romano y de numerosos peregrinos llegados desde España.

Las Hermandades del Cachorro y la Esperanza viven estos días una página inolvidable de su historia, acompañada no sólo por su nutrido cuerpo de hermanos, sino por el respaldo de las autoridades eclesiásticas, civiles y diplomáticas. La presencia de la embajadora Celaá en este contexto confirma el carácter excepcional de esta peregrinación que une, en un mismo latido de fe, a Triana y Málaga con Roma.