La Esperanza de Triana culmina la restauración de la saya de Olmo

El patrimonio de las hermandades penitenciales se alimenta de cientos de ofrendas que realizan fieles y devotos en virtud de su amor incondicional a la Madre de Dios y a su Bendito Hijo y materializan el sentimiento más profundamente enraizado en sus entrañas. Un nuevo ejemplo de esta premisa tuvo lugar este sábado en la Capilla de los Marineros con la bendición de una nueva túnica realizada en terciopelo morado, confeccionada por Francisco Carrera, Paquili, que ha sido donada por la familia Fernández – Armenta Pastor. Igualmente, ha sido bendecida una nueva cruz de salida, realizada en madera de cedro por Enrique Lobo y Enrique Gonzálvez, y donada por un hermano.

Además, fue bendecida la saya de Olmo, restaurada en el Taller de Sucesores de Elena Caro, y que lucirá Nuestra Señora de la Esperanza durante la Madrugada de Viernes Santo. Esta saya fue la de salida hasta 1917, año en el que se estrenó una bordada en oro sobre terciopelo granate, tradicionalmente atribuida a Juan Manuel Rodríguez Ojeda, pero que una vez estudiada detenidamente parece obra del taller de Miguel Olmo. Su dibujo está claramente emparentado con los diseños de José Recio del Rivero.

Su estilo es claramente regionalista, por la reinterpretación de los repertorios renacentistas y barrocos desde el punto de vista del historicismo, con un eje central del que se desarrollan los pequeños temas florales y vegetales. En 1956 los bordados de esta saya se pasaron a tisú de plata por el taller de Sobrinos de Caro, estrenándose en la Semana Santa del siguiente año. En 1984 fue de nuevo pasada a tisú de plata, para ser la que portara la Virgen durante los actos de la Coronación Canónica.