La fotografía más antigua del Señor de la Sentencia

Data de 1889

Entre los artículos del anuario de la hermandad de la Macarena hay uno que ha llamado especialmente la atención. Se trata de una reproducción fotográfica de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia que, aunque conocida por la familia Gómez Reina, propietarios de la misma, no lo es tanto para el público en general. Hasta ahora, la más antigua fotografía databa de 1910.

Según Salvador Guijo Pérez, autor del artículo, se trata de un positivo original en blanco y negro sobre papel fotográfico mate, cuyas medidas son 29 centímetros de ancho por 45,5 centímetros de alto. Para el investigador, «merece especial atención la disposición del atuendo de Cristo. El Señor se presenta con el cordón abierto desde el cuello dejando el pasador del mismo hasta la mitad del pecho, naturalizando la efigie. Los cordones caen sueltos o en la fotografía del Señor en el paso con la túnica de Rodes, que se estima coetánea a la imagen que describimos».

Fotografía del Señor de la Sentencia de 1889

Además, el Señor se exhibe con las manos del Setecientos. «Para comprender el cambio de manos en la siguiente de las instantáneas devocionales conocida de 1910, anterior a la intervención durante el segundo cuarto del siglo XX, deberían analizarse las modificaciones en las imágenes del misterio de paso del Señor y sobre el mismo. Postulamos que las primeras fueron las llevadas a cabo bien durante las intervenciones de Emilio Pizarro y Cruz a partir de 1889, o las posteriores de José Gil. Siendo estas anteriores a las remodelaciones sobre las manos del Cristo de Antonio Castillo Lastrucci, en 1936 y Antonio Eslava Rubio, en 1954 y 1966», subraya Salvador. Este elemento aporta el dato de la datación de la fotografía, dado que según el inventario consultado, de 1889, refiere que el Señor cuenta con tres potencias de plata dorada que usa la imagen para su salida procesional y el quinario y «una corona de espinas de plata de ley que usaba el Señor: hoy usa una de cuerdas y puyas o espinas campestre».

Otro elemento destacable son las potencias. «Este conjunto de tres piezas responde a los modelos habituales de repertorio con los que el gremio de los plateros trabajó en Sevilla […]. Las potencias que porta el Señor con el único juego conservado durante la etapa decimonónica y las primeras décadas del siglo XX, según los inventarios de la hermandad, al menos desde 1809». En cuanto a la corona de espinas, esta se concibió como un elemento móvil, no siendo ejecutada en metal, sino que responde a los parámetros dieciochescos donde estas se realizaban con cuerdas encoladas y espinas naturales.

Tampoco pasa desapercibido el especial cuidado y detalle en la hojarasca de yedras y otras plantas dispuestas sobre la peana de madera del Señor «buscando la naturalización de la misma y su fusión con la peana de Lastortres». Esta escenografía responde a la intervención de su creador artístico, Rodríguez Ojeda quien «llevaba años colaborando con la hermandad y ahora lo hacía de una manera más activa con la creación de la túnica y la modificación del palio en el que se encontraba inserto», concluye Salvador Guijo.

Fotografía del Señor de la Sentencia en 1910