En el mes de diciembre la Hermandad de la Soledad consagra en homenaje a su titular la Inmaculada Concepción de María, siendo patrona de España, del municipio de Villafranca de Córdoba, con una solemne eucaristía que se celebra el día 8 de diciembre a las 19,30 h, en la ermita de las Angustias.
Para este culto, la hermandad ha situado a la Inmaculada en un altar, a pie de las escaleras de la ermita de las Angustias, con candelería y telas, en las que el color azul destaca; delante del Simpecado, para que de manera cercana y en proximidad se le rinda culto. La solemne eucaristía ha sido oficiada por don Fernando Lujan y acompañada con preciosos cantos. La hermandad ha invitado a la eucaristía a las Inmaculadas y Conchis de la localidad para así acercar a estas villafranqueñas a su Madre.
El fervor mariano como Madre de Dios, queda patente en tantas y tantas expresiones por la singularidad de Ella como mujer ideal, ejemplar, por su bondad, su rectitud, su honradez, su genialidad… La buena mujer que colaboró para educar a Jesús; pero hay una huella que la define y plasma y no es otro que el saludo que los cristianos usamos con muchísima asiduidad, de manera automática y compulsiva, sin caer en él muchas veces: “Ave María Purísima, sin pecado concebida”.
El papa Francisco nos ha dicho: “Dejémonos llevar por la mano de la Virgen, miremos hacia arriba, porque en el umbral del cielo hay una Madre que nos espera”. San Juan Pablo II, en su plegaria a la Inmaculada Concepción decía: “Madre que nos conoces, permanece con tus hijos”.
¡Que la Virgen guie siempre nuestros pasos por los senderos del bien!





