La Iglesia del Juramento de San Rafael se convertirá este domingo, 1 de junio, en escenario de una de las citas más singulares del calendario cultural y devocional de la capital cordobesa. En el marco de las actividades previas a Intercaza 2025, la Ilustre Hermandad del Arcángel San Rafael, Custodio de la ciudad, será anfitriona de la llegada del tradicional Paseo de Rehalas, una ceremonia que aúna fervor religioso, herencia rural y respeto por las tradiciones cinegéticas andaluzas.
El recorrido partirá a las 10:00 horas desde el aparcamiento de la Diputación de Córdoba, desde donde perreros y canes, al son del característico toque de caracolas, iniciarán su andar solemne por el entramado urbano de la ciudad. Atravesarán calles cargadas de historia, como las de la Judería y los alrededores de la Santa Iglesia Catedral, en una marcha que mezcla el rigor del rito con la espontaneidad popular, hasta alcanzar su destino en la iglesia que custodia la imagen del Arcángel, protector de Córdoba desde el siglo XVII.
Se prevé que el cortejo llegue en torno al mediodía al templo del Juramento, donde será recibido con solemnidad por el Ilmo. Sr. D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil, consiliario de la Hermandad, quien ofrecerá la bendición a los participantes y animales, poniendo así el broche espiritual a este desfile singular. Junto a él estarán presentes el Hermano Mayor, D. José Ángel Castro Molina, y diversos miembros de la Junta de Gobierno, testigos del profundo vínculo que une a esta corporación religiosa con el alma popular cordobesa.
El acto incluirá el rezo de la Salve Montera, oración profundamente arraigada en el mundo cinegético, que será dirigida por el presidente de la Asociación de Rehalas de Córdoba, D. Juan de Dios Pliego, reforzando así el carácter litúrgico de esta manifestación rural de fe.
Finalizada la ceremonia, los participantes serán invitados por la Hermandad a compartir un momento de fraternidad en los Patios de San Rafael, donde se ofrecerá un refrigerio como muestra de hospitalidad, antes de emprender el regreso.
Este encuentro, que año tras año gana en simbolismo y participación, representa un verdadero puente entre la religiosidad popular, la identidad rural andaluza y la tradición cinegética, reafirmando la pervivencia de usos y costumbres que hunden sus raíces en el acervo cultural de la provincia. La Hermandad de San Rafael, en este contexto, se erige como custodio no solo de una devoción secular, sino también de las esencias vivas del pueblo cordobés.





