La Hermandad del Museo celebra en la Catedral su 450º aniversario fundacional con una solemne misa presidida por el arzobispo de Sevilla

La Hermandad del Museo vivió en la mañana del sábado 8 de noviembre una jornada histórica con motivo de la celebración de su 450º aniversario fundacional, efeméride que conmemoró con una solemne Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, presidida por el arzobispo José Ángel Saiz Meneses. En este acto, de profundo significado devocional e institucional, estuvieron presentes las Imágenes Titulares de la corporación del Lunes Santo, el Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de las Aguas, que presidieron el altar mayor del templo metropolitano en un marco de especial solemnidad.

El acto litúrgico, que reunió a numerosos hermanos, fieles y representantes de otras corporaciones, supuso el momento culminante de un año conmemorativo en el que la hermandad ha querido rendir homenaje a cuatro siglos y medio de fe, devoción, arte y caridad. Durante su homilía, el arzobispo de Sevilla recordó los orígenes de la corporación, fundada en 1575 por “un grupo de hombres buenos, movidos por la contemplación del Crucificado, que decidieron fundar una cofradía para honrar al Señor en su momento supremo de amor: su expiración”.

Monseñor Saiz Meneses explicó cómo la Hermandad y Cofradía de la Expiración de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora de las Aguas nació bajo la inspiración de aquel fervor inicial y halló pronto acogida en la Orden de la Merced, con la que ha mantenido desde entonces lazos espirituales fecundos y duraderos.

El prelado quiso destacar asimismo que la caridad ha acompañado desde siempre al culto en la vida de la corporación, constituyendo una de sus señas de identidad esenciales. En este sentido, recordó la creación del Patronato Benéfico Social “Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de las Aguas”, instituido con motivo del cuarto centenario fundacional, como ejemplo vivo de ese espíritu de entrega y servicio. “Esa caridad —viva y operante— es la que mantiene joven el corazón de la Hermandad. Porque no hay auténtica devoción al Cristo de la Expiración si no se traduce en obras de misericordia”, subrayó el arzobispo.

En la parte final de su homilía, monseñor Saiz Meneses dirigió un mensaje de gratitud y esperanza a los hermanos de la corporación: “Hoy, en esta Catedral, la Iglesia de Sevilla eleva su canto de gratitud por 450 años de fidelidad. Pedimos al Señor que mantenga viva la llama de la fe en esta Hermandad, y que la comunión fraterna sea su signo más elocuente”.

Con esta solemne misa conmemorativa, la Hermandad del Museo reafirma su compromiso con el legado espiritual y artístico que la ha acompañado desde su fundación, recordando que su historia no sólo se sustenta en la devoción al Cristo de la Expiración y a María Santísima de las Aguas, sino también en una constante labor de caridad y fraternidad cristiana que sigue marcando su camino tras cuatro siglos y medio de existencia.