Presentados el logotipo y el calendario de cultos: la hermandad realizará una Peregrinación Extraordinaria, con su Simpecado en la Carreta de Plata, partiendo con una misa en Villamanrique y realizando el camino por la Raya Real hasta la aldea del Rocío
La Hermandad del Rocío de Sevilla-El Salvador está a punto de dar un paso más en su histórico peregrinar hacia la aldea de El Rocío. Este miércoles 30 de abril, a las 11:30 horas, el Ayuntamiento de Sevilla será el escenario del acto de presentación oficial del cartel anunciador de la Romería 2025, una edición muy especial que celebra el 75 aniversario del primer camino hacia el Rocío, un viaje que, en mayo de 1951, marcó el comienzo de una tradición de fe, esperanza y unidad.
La obra que se dará a conocer es el fruto de una colaboración artística única entre el fotógrafo José Antonio Zamora, conocido por su talento para capturar la esencia de los momentos más significativos, y el pintor Ricardo Suárez, quien ha sabido imprimir en su trazo la devoción y emoción de la hermandad rociera. Este cartel es mucho más que una simple representación gráfica; es un homenaje a 75 años de sacrificio y amor a la Virgen del Rocío, un legado que ha marcado la historia de la hermandad y que sigue vivo en los corazones de todos los que caminan a su lado.
Tras la presentación en el consistorio sevillano, los hermanos se dirigirán a la Casa de Hermandad, donde se llevará a cabo otro de los actos más esperados del año: la entrega de las Pastas del Pregón al pregonero de este año, Ricardo Laguillo, quien con su elocuencia y sentimiento sabrá expresar la devoción de esta hermandad a la Virgen del Rocío y al Rocío mismo.
El logotipo
Este contexto, este martes ha sido presentado en el Círculo Mercantil e Industrial el logotipo que conmemora el 75 Aniversario del primer camino de la Hermandad del Rocío del Salvador, bajo el lema “75 Años Caminando con Sevilla”. Este diseño, creado por el artista Ricardo Suárez, simboliza más de siete décadas de devoción, fe y tradición de la hermandad, que ha acompañado a los sevillanos en su peregrinación hacia la aldea de El Rocío.
Ricardo Suárez ha explicado las claves del logotipo, una creación cargada de simbolismo y hondura espiritual. “La imagen corporativa que presidirá los actos de este 75º aniversario no ha nacido del trazo caprichoso, sino del alma compartida de una hermandad”, afirmó el artista. La composición rescata la estrella del antiguo Simpecado —el de las “estrellitas”—, que resplandece como faro de memoria y promesa, y la fusiona con uno de los rosetones de mármol negro que embellecen el suelo de la Iglesia del Salvador. De esta unión brota, con delicadeza, la silueta de una carreta, símbolo inequívoco del caminar rociero, del anhelo y del amor que se renueva cada primavera. Una obra evocadora y profundamente identitaria, llamada a ser emblema de este año jubilar para la corporación sevillana.


El calendario de cultos
A continuación, Javier Tabares, diputado de Comunicación, dio a conocer el programa oficial de actos, que contempla cultos, actividades culturales, recuperación patrimonial y una amplia variedad de iniciativas. El eje vertebrador del proyecto será una exposición histórica sobre la Hermandad, que se celebrará en el Ayuntamiento de Sevilla. Esta muestra girará en torno a la restauración del Simpecado primitivo, conocido como el de las estrellitas, cuya recuperación representa un hito esencial en la conservación del legado histórico de la corporación.
En este contexto, la restauradora Carla Elena Meléndez, directora del Taller de Bordados de los Sucesores de Esperanza Elena Caro, expuso con detalle el proceso de recuperación del antiguo Simpecado, una pieza de gran valor histórico que acompañó a la Hermandad en su primer camino en 1951.

En el marco de la conmemoración del 75 aniversario del primer camino de la Hermandad del Rocío del Salvador, la corporación ha organizado un amplio y cuidado calendario de cultos y actos bajo el lema “75 años caminando con Sevilla”, que se desarrollará a lo largo de 2025. El programa, profundamente simbólico, combina la recuperación de tradiciones históricas con propuestas de gran proyección cultural y social.
Los actos comenzarán el 30 de abril con la presentación del cartel de la Romería, obra de José Antonio Zamora y Ricardo Suárez, en un acto que tendrá lugar en el Círculo Mercantil e Industrial. Este cartel será el primer anuncio visible de un año lleno de emociones y memoria compartida.
En mayo, entre los días 20 y 25, se celebrará el Solemne Quinario, cuyos cultos serán predicados por los distintos capellanes de camino que han acompañado a la hermandad en su historia. Para anunciar este quinario se ha recuperado una orla de cultos original de principios de los años cincuenta, en un gesto que enlaza el pasado con el presente de forma entrañable.
El 4 de junio tendrá lugar uno de los momentos más esperados: la Misa de Romeros en la Plaza del Salvador, que recreará fielmente la celebración del 10 de mayo de 1951. La Virgen del Rocío presidirá el altar situado en el dintel de la puerta de la Colegial, y el Simpecado será llevado a hombros por hermanos hasta el Ayuntamiento, donde será entronizado en su emblemática Carreta de Plata.
El calendario se prolonga hasta el final del verano, con la celebración, a finales de agosto, de una Cena de Gala Benéfica en el patio de la Casa Hermandad del Rocío, cuya recaudación irá destinada a ASAENES, asociación que constituye la obra social del aniversario.
Durante la primera semana de octubre, los Reales Alcázares de Sevilla acogerán un espectacular Desfile Histórico, donde diseñadores de primer nivel reinterpretarán trajes representativos de las distintas épocas del camino desde 1951 hasta la actualidad. El día 11 de octubre, la hermandad realizará una Peregrinación Extraordinaria, con su Simpecado en la Carreta de Plata, partiendo con una misa en Villamanrique y realizando el camino por la Raya Real hasta la aldea del Rocío, donde el Simpecado participará en el Rosario nocturno. Al día siguiente, 12 de octubre, tendrá lugar la tradicional Peregrinación Extraordinaria anual ante la Blanca Paloma, en un emotivo reencuentro con las raíces más hondas de la devoción rociera.
Los actos culminarán en diciembre. En su primera semana, se inaugurará en el Ayuntamiento de Sevilla una exposición histórica centrada en la recuperación y restauración del primitivo Simpecado, conocido como el de las estrellitas. El día 15 de diciembre, la hermandad celebrará el Rosario de la Aurora por las calles de su feligresía, como recogen sus reglas. Finalmente, los días 20, 21 y 22, tendrá lugar el Triduo de Navidad, con una Eucaristía solemne el día 22 presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses. Ese mismo día, en un acto de especial belleza y devoción, la hermandad cerrará su año jubilar con la Procesión de la Santísima Virgen del Rocío, poniendo el broche de oro a un año inolvidable de fe, memoria y gratitud.
Un viaje forjado con fe, sacrificio y esperanza
La historia de la Hermandad del Rocío del Salvador es un testimonio de perseverancia y entrega. Aunque su fundación se remonta a 1934, la hermandad no pudo hacer realidad su sueño de participar en la romería almonteña durante más de una década debido a las circunstancias sociales y eclesiásticas que marcaron aquellos años. Fue en 1950, con la llegada de una nueva junta de gobierno, cuando se logró finalmente la autorización para peregrinar al Rocío, con la bendición del párroco D. Andrés Guillén Morales y el respaldo de José María Domenech Romero.
Así, el 10 de mayo de 1951, tras una emotiva misa en la Plaza del Salvador, comenzó el primer camino hacia Almonte. En aquella jornada, la Virgen del Simpecado —una bellísima imagen diseñada por Antonio Castillo Lastrucci— fue colocada en una carreta cedida por la Hermandad del Museo, conocida como «la tumbilla de la Virgen de las Aguas». La banda del Regimiento de Caballería de Sagunto y la Banda Municipal de Sevilla acompañaron al cortejo, mientras la multitud de fieles y rocieros caminaban al unísono hacia la aldea almonteña, llevando consigo la esperanza de un sueño largamente ansiado.
El camino estuvo lleno de momentos de emoción y fraternidad, como el apadrinamiento de la hermandad en Villamanrique de la Condesa y las noches de descanso en La Juliana y Gato. Finalmente, el 12 de mayo de 1951, la comitiva llegó a El Rocío, entrando por el camino de Hinojos y alojándose en una choza en la calle Almonte, donde vivieron sus primeras jornadas de devoción en el seno de la hermandad.
Este primer viaje, autorizado «ad experimentum» por el Arzobispado, marcó el comienzo de un peregrinaje que ha perdurado durante más de siete décadas, con el Simpecado y el fervor mariano de los rocieros del Salvador como testigos del paso del tiempo.
Un legado que trasciende generaciones
Setenta y cinco años después de ese primer camino histórico, la Hermandad del Rocío del Salvador se prepara para vivir una nueva edición de la romería, una romería que no solo rememora el primer paso dado, sino que también renueva el compromiso de fe y devoción que caracteriza a sus miembros. El cartel de este año no solo es una invitación al camino, sino un homenaje a los fundadores y a todos aquellos que, a lo largo de los años, han hecho posible que esta hermandad siga viva.
Con la mirada puesta en el camino y el alma rebosante de emoción, los rocieros del Salvador volverán a caminar, un año más, de Sevilla al Rocío, con la esperanza renovada y la promesa de seguir llevando la luz de la Virgen del Rocío a todos los rincones del mundo. El 75 aniversario no es solo un número; es la manifestación de un legado que sigue vivo en cada hermano, en cada paso dado y en cada oración elevada en honor a la Blanca Paloma.





