La Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte ha anunciado la formalización del acuerdo que permitirá la ejecución de un proyecto de decoración ornamental en la capilla de las andas de la Virgen en el Santuario del Rocío, una iniciativa que ha sido previamente sometida a la consideración de los responsables de Patrimonio de la Diócesis de Huelva. Este trámite, concebido como garantía de la adecuación artística, litúrgica y patrimonial de la intervención, ha concluido con la conformidad necesaria para proceder a su desarrollo en los próximos meses.
El documento ha sido suscrito por el presidente de la Hermandad Matriz, Santiago Padilla, junto al benefactor que asumirá íntegramente el coste de la actuación, configurando así una operación que se inscribe en la continuidad del enriquecimiento estético y simbólico del principal enclave devocional rociero.
Autoría artística y arraigo identitario
La ejecución de este programa pictórico recaerá en el artista Juan Manuel Núñez Báñez, quien ya cuenta con intervenciones de relevancia en el propio Santuario, circunstancia que avala su conocimiento del lenguaje iconográfico y devocional del recinto. Su condición de descendiente por línea materna de almonteños introduce, además, un elemento de vinculación afectiva y cultural que refuerza la coherencia del encargo.
Los trabajos, cuya realización se llevará a cabo en los próximos meses, se orientan a la creación de un conjunto que aspire a integrarse de manera armónica en el espacio sacro, respetando la tradición estética consolidada y aportando, al mismo tiempo, una lectura renovada de su dimensión simbólica.
Mecenazgo y dimensión espiritual del proyecto
El sostenimiento económico de esta iniciativa corresponde al abogado y empresario inmobiliario marbellí Miguel A. Manzanares Macías, quien ha asumido el compromiso de financiar la totalidad de la intervención como expresión de una vivencia personal de la fe. Según se ha dado a conocer, su decisión responde a la voluntad de honrar la herencia espiritual recibida de sus padres, así como de manifestar su devoción a la Virgen del Rocío.
De igual modo, esta aportación se concibe como un legado de carácter vital y testimonial, proyectado hacia sus hijos y descendientes, en una formulación que trasciende lo material para inscribirse en el ámbito de la memoria familiar y la continuidad de la tradición devocional.
Configuración iconográfica y discurso simbólico
El proyecto ornamental se articula a través de una composición alegórica de profundo contenido teológico y comunitario, en la que se integran los elementos esenciales de la espiritualidad rociera. En uno de sus planos se representará al pueblo de Almonte, mientras que en otro se dará cabida a las hermandades de la Virgen del Rocío, configurando ambos como expresión de la dimensión colectiva de la devoción.
En el centro de la escena se dispondrá el resplandor de la imagen de la Virgen, situado sobre el fondo de las andas procesionales y enmarcado bajo la presencia de las tres divinas personas de la Santísima Trinidad, estableciendo un eje visual que conjuga simbolismo, tradición y profundidad doctrinal.
Plazos de ejecución y validación institucional
La culminación de los trabajos está prevista para el momento del regreso de la Virgen a su Santuario en mayo de 2027, lo que confiere a la intervención una proyección especialmente significativa dentro del calendario rociero. Este horizonte temporal permitirá que la nueva ornamentación se incorpore plenamente al espacio litúrgico en un contexto de especial relevancia devocional.
El acuerdo ha sido igualmente rubricado, en calidad de testigos, por el hermano mayor de Almonte, Juan de los Santos Cano, y por el propio artista responsable del proyecto, reforzando así la solidez institucional y la dimensión artística de una iniciativa que contribuye al enriquecimiento del patrimonio cultural y religioso vinculado a la devoción a la Virgen del Rocío.





