El recuerdo de Antonio Castillo Lastrucci, uno de los imagineros más prolíficos de todo el siglo XX y figura esencial para la recuperación de la religiosidad popular tras la devastación irracional derivada de la Guerra Civil, con motivo del cincuenta aniversario de su fallecimiento, la cofradía de Nuestra Señora del Rosario y San Bartolomé, ha hecho público el descubrimiento de un documento que certifica la autoría de la Patrona de Montoro a cargo del genial autor. Una imagen que vino a sustituir a la destruida en aquellos tiempos de tiempos de tribulación y odio.
La recuperación de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario tras la Guerra Civil Española es uno de los periodos históricos de la cofradía montoreña menos conocidos ya que apenas se han conservado documentos históricos que esclarezcan como fue la recuperación del culto a los Patronos de Montoro. Debemos de tener en cuenta que no podemos hablar de una «reorganización» durante la posguerra, ya que la cofradía mantendría durante la Guerra Civil (1936-1939) las Funciones Principales que se venían celebrando hasta el estallido del conflicto bélico. Pese a la destrucción de los titulares en Julio de 1936 se siguieron celebrando las celebraciones del 24 de Agosto en honor a San Bartolomé, la del 7 de Octubre en honor a Nuestra Señora del Rosario y la «Fiesta del Voto» el 1 de Noviembre.
Aunque al encontrarse la Parroquia de San Bartolomé en un estado lamentable estas celebraciones se celebraron durante la Guerra Civil en la Parroquia del Carmen y posteriormente en la Iglesia de San Juan de Letrán, hasta la reconstrucción de la Parroquia de San Bartolomé a mediados de los años cuarenta del pasado siglo. Lo expresado anteriormente se sustenta en la documentación existente en el Archivo Municipal de Montoro, documentación que ha sido de vital importancia para datar y certificar la autoría de la talla de San Bartolomé, obra del escultor Amadeo Ruiz Olmos. Pese a la laboriosa búsqueda de algún documento que pudiera certificar la autoría de la Patrona de Montoro, hasta el momento no ha aparecido ningún documento que certifique la procedencia de esta imponente talla.
Nuestra Señora del Rosario es una imagen de talla estofada y policromada, de tamaño superior al natural, que se conserva en la Capilla de Nuestra Señora del Rosario de la Parroquia de San Bartolomé de Montoro. Es una talla realizada durante los años cuarenta, que siempre estuvo atribuida al escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci pese a desconocerse su procedencia, en base a que su composición, estofados y policromía recuerda bastante a obras del imaginero hispalense, estableciéndose durante todo este tiempo similitudes en numerosos estofados del prolífico escultor de la escuela sevillana y también con iconografías similares que se conservan documentación escrita. A pesar de que todos los indicios apuntaban a la autoría de Lastrucci, ni tan siquiera la restauración a la que fue sometida la imagen, en manos del prestigioso restaurador iliturgitano José Luís Ojeda durante el verano de 2016, pudo certificar las sospechas hasta ahora, cuando la teoría ha quedado plenamente confirmada en virtud del hallazgo del contrato de la hechura, suscrito por el propio Castillo, gracias a la intensa labor de investigación desarrollada por el hermano mayor de la corporación, Pedro J. Delgado Guerrero, ha logrado encontrar el documento acreditativo.
Tras haber consultado durante años el Archivo Parroquial de San Bartolomé de Montoro y la prensa histórica y no encontrar referencia mi documento alguno sobre la autoría de la Patrona, la hermandad se puso en contacto con la familia del escultor del escultor Antonio Castillo Lastrucci. Gracias a la amabilidad de su nieta, Concha Moreno Castillo, Pedro J. Delgado pudo consultar la documentación que conserva encontrando el contrato original para la hechura de la Virgen del Rosario, Patrona de Montoro, siendo encargada la imagen patronal por fray Brocardo Flores y Juan Antonio Benitez Romero el 25 de Junio de 1946. La imagen debería medir 1.80 metros, en madera tallada y policromada, y estofada en oro, teniendo un coste total de 10.000 pesetas.
La imagen debió de ser recogida del taller de Antonio Castillo Lastrucci en el mes de Octubre de 1946. En el contrato se hace referencia a que la imagen debería basarse en un boceto realizado por el propio artista. Gracias a la nieta de Lastrucci se ha podido conocer que este boceto en barro original lo conservó durante toda su vida el escultor Antonio Castillo Lastrucci en su casa particular, estando incluso policromado. Además, la obra es la única talla de posguerra de nuestra ciudad que conserva el boceto en barro original, como elemento previo al trabajo de talla. De igual modo, hemos podido saber que la Virgen del Rosario, patrona de Montoro antes de ser trasladada hasta su localidad para ser bendecida participó en una exposición que el escultor Antonio Castillo Lastrucci realizó con sus mejores obras en la ciudad de Sevilla”.
La imagen representa a María, de pie, en suave “contrapposto”, sobre una nube con cabezas de querubines, porta en el brazo izquierdo al Niño, llevando cada uno en la diestra un rosario que ofrecen a los fieles invitándoles a su recitación. Actualmente la imagen porta un conjunto de orfebrería realizado por el orfebre cordobés Jesús Amaro y que está compuesto por diadema, potencias y bola del mundo. Esto se complementa para su procesión del sábado anterior al siete de Octubre con numerosas joyas y varios rosarios, conservando actualmente dos rosarios del S.XVIII.





