La joya de Ruíz Gijón que vive en Alcalá del Río

En la ribereña localidad sevillana de Alcalá del Río, en la Parroquia de Sta. María de la Asunción, tiene su sede la Hermandad del Nazareno, que tuvo sus orígenes en el Siglo XIII. Existen fidedignos documentos que testimonian que Alcalá del Río tuvo en la antigüedad su Universidad de Pescadores, probablemente fundada por el mismo Rey Fernando III tras la conquista de la plaza en el verano de 1.247.

Posteriormente, en los primero años del siglo XVII hay también noticias históricas de la existencia de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, fundada y sostenida por los barqueros, pescadores y calafates de la ribera de Alcalá del Río. Aunque no ha aparecido documentación referente a la fundación de la hermandad, considerando que las primeras noticias de la cofradía en el siglo XVII hacen referencia a ella como a una cofradía consolidada desde tiempo atrás y poseedora de unos inmuebles, todo hace pensar que su fundación debió tener lugar durante la explosión de sentimiento religioso que se produjo en Alcalá del Rió durante la segunda mitad del Siglo XVI, tras el Concilio de Trento. Curiosamente, en el basamento de la Cruz Blanca está grabado el anagrama JHS, propio de la cofradía, y de fecha de 1.579.

De lo que no cabe duda es que durante los siglos XVII al XIX mantuvo una vida activa y continuada, con salida procesional en la mañana del Viernes Santo, después de cantarse el Sermón de la Sentencia de Pilatos. Siempre estuvo sostenida por el gremio de pescadores y barqueros, que por otra parte gozó en todo momento de gran importancia y capacidad económica en la villa alcalareña, disfrutando de generosas exenciones tributarias y privilegios reales.

Muy bien pudo haber sido esta cofradía la más pujante y próspera de Alcalá del Río durante estos años, pues en más de una relación aparece como la que más misas para difuntos tenían a su cargo. Por otra parte, la capacidad de movimiento de sus cofrades, en constante viaje entre Alcalá del Río y Sevilla, le debió permitir estar plenamente actualizada con las nuevas corrientes y progresos de las cofradías sevillanas, trasladándonos a su propia hermandad.

En pleno esplendor, en el año de 1.671 encargo a Ruiz Gijón la talla de Jesús Nazareno y, probablemente, a alguno de sus discípulos la de Simón de Cirene. Nada sabemos de la autoría de la Virgen de la Esperanza, aunque podría fecharse en los años no muy posteriores a la de Jesús Nazareno y sobre la que, casi con seguridad, debió poner sus manos el escultor Montes de Oca para hacerle algún tipo de restauración.

Fue una de las hermandades más importantes de aquella época en la localidad. Con el titulo de Real e Ilustre Hermandad y cofradía de pescadores y marineros del Dulce Nombre de Jesús, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Ntra. Sra. de la Esperanza.

Y como culminación de los cultos en honor a Jesús Nazareno, del 6 al 10 de marzo de 2017, la hermandad celebró el Solemne Besamanos a su titular cristifero, que despierta una gran devoción en la localidad. Numerosos hermanos, devotos y bienhechores, se acercaron a la parroquia en este día en que Jesús está un poquito más cerca, si cabe de todos los Ilípenses.