Córdoba, ⚓ Costal

La llamativa normativa interna de la cuadrilla del Cristo de Gracia

Tal vez porque procedemos de una época en la que los costaleros eran un bien escaso o quizá por estar acostumbrados a que normas de este calado sean más frecuentes Guadalquivir abajo, no dejan de llamar poderosamente la atención las normas internas de las que algunas cuadrillas de elegidos se han dotado en aras de propiciar los medios precisos para que todo salga a la perfección a la hora de ser los pies del Hijo de Dios o su Bendita Madre bajo la Luna de Nisan. De ahí que sean llamativas algunas de ellas, pese a estar conferidas de la mayor de las lógicas.

Es el caso de la normativa interna de la cuadrilla del Santísimo Cristo de Gracia, los hombres tienen el privilegio, a las órdenes de Luis Miguel Carrión «Curro», de llevar sobre sus hombros al Crucificado del Alpargate. Unas normas que establecen que, además de que los hermanos tengan prioridad para ocupar las vacantes que se produzcan en la cuadrilla y que sea obligatorio para participar en la estación de penitencia y pertenecer a la cuadrilla, pagar la papeleta de sitio, así como que sea imprescindible tener cumplida la mayoría de edad para formar parte de la cuadrilla, coexisten otras que, en los tiempos que corren y pese a que muchos que han materializado su fe al compás de un rachear costalero, las suscriban un punto por punto, llamen la atención porque no se aplican de igual modo en otros lugares.

Así, las normas de la cuadrilla del Esparraguero establecen que todos los costaleros deberán ir uniformados según las indicaciones realizadas desde la hermandad, siendo imprescindible en la salida procesional el uso de los uniformes que los años anteriores hayan sido facilitados. En caso contrario el costalero será excluido automáticamente de la cuadrilla obligándose a los costaleros nuevos a comprarse la sudadera que para tal efecto decida la Junta de Gobierno.

Además las normas internas de la cuadrilla, prevén que el costalero no podrá remangarse el pantalon más allá del límite que marca el calcetín, que ha de ser liso y negro, al igual que se prohíben costales con colores o diseños llamativos. En este sentido la propia norma subraya que el costalero deberá cuidar siempre la imagen que ofrece en su forma de vestir porque es también imagen de la hermandad. Adicionalmente, las reglas internas prescriben como obligatorio, salvo caso excepcional o motivo demostrado al equipo de capataces y Junta de Gobierno, la presencia en la igualá, al igual que en todos y cada uno de los ensayos, siendo la falta sin causa justificada motivo de expulsión de la cuadrilla. Finalmente se prohíbe la salida como costalero el Miércoles Santo siendo motivo de expulsión de la cuadrilla su incumplimiento.

Normas todas ellas que perfectamente podrían ser suscritas por la mayoría de costaleros pero que no siempre se aplican con el mismo rasero que otras cuadrillas, lo que permite enfatizar que la cuadrilla del Cristo de Gracia pasa por ser una de las más consolidadas y con una tradición más acusada de cuántas conforman el actual panorama del costal en la ciudad de San Rafael, lo que le concede la posibilidad de que las normas se apliquen de manera más estricta y permitirse ciertos privilegios que en otros lugares aún no son posibles. 

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